CES 2017: Nissan y la NASA solucionan uno de los mayores problemas del coche autónomo Seamless Autonomous Mobility (SAM) funciona dando el control a los humanos en las situaciones críticas.

El coche autónomo no es todavía una realidad por nosotros (la especie humana) pero la técnica de Seamless Autonomous Mobility (SAM) – Movilidad Autónoma Constante – viene a solucionarlo. Los seres humanos somos impredecibles y por tanto causamos accidentes. Aunque una de nuestras mayores virtudes es que tenemos la capacidad para solucionar los entuertos que nosotros mismos creamos. No podemos convertir por arte de magia en coches autónomos a todos los vehículos que circulan por las vías públicas por lo que los primeros coches autónomos tendrán que compartir las calles con los conductores humanos. Deberán enfrentarse a los problemas que podemos crear las personas. En la feria CES 2017 de Las Vegas Nissan y la NASA han presentado el proyecto Seamless Autonomous Mobility, una tecnología basada en la nube que cambiará para siempre a los coches autónomos.

La conducción autónoma sólo presenta problemas cuando ocurre algo insólito, fuera de lo normal. El coche autónomo podría interpretar mal una situación imprevista y provocar un accidente. La tecnología Seamless Autonomous Mobility (SAM) funciona identificando estas situaciones imprevistas y dando el mando de forma remota a un ser humano.

Durante la feria CES 2017 Nissan explicó esta tecnología así: un coche llega al lugar de un accidente donde hay un policía dando instrucciones. Entonces sus sensores le advierten de que es incapaz de continuar de manera segura. Aquí es donde SAM entra en acción. El coche se detiene y un “gestor de movilidad” (que es como un servicio de aparcacoches) toma el mando por control remoto. Una vez que el gestor de movilidad ha visto la situación, “dibuja” un camino virtual que será usado por el coche. Después de que se ha dejado atrás la zona problemática el vehículo continuará funcionando una vez más de manera autónoma.

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Nissan NASA coche autonomo

Ciencia espacial

La tecnología se basa en un software de la NASA llamado Visual Environment for Remote Virtual Exploration (VERVE) – Ambiente Visual para la Exploración Virtual Remota –. Una tecnología diseñada por la NASA para ser empleada en la superficie de planetas explorados con vehículos gobernados de forma autónoma. Ello ha permitido que los robot autónomos pasen a ser controlados por técnicos cuando encuentran algún terreno difícil. Pero la tecnología de Nissan tiene una importante diferencia.

El sistema compartirá (usando la nube) el nuevo camino con los coches cercanos, así los datos se compartirán con el resto del tráfico. Por lo que serán necesarios menos gestores de movilidad humanos. “Nuestro objetivo es cambiar la infraestructura del transporte. Queremos reducir los accidentes y ayudar a que disminuyan los atascos. Para ello será necesario un gran número de vehículos. Lo que estamos haciendo en Nissan es encontrar la manera para que este sistema de transporte no llegue en 20 años sino ahora”, dijo Maarten Sierhuis, antiguo científico de la NASA y actual director del Nissan Research Center de Silicon Valley.

El Dr. Eugene Tu, director del NASA Ames Research Center añadió: “Esto no es sólo un ejemplo del traspaso de la tecnología del espacio a la industria, pues su empleo en las vías públicas nos servirá también en la tecnología espacial, en el uso de vehículos no tripulados. Este es un modelo perfecto de cómo la tecnología permitirá la conducción autónoma para explorar el espacio en misiones futuras”.

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Nissan NASA coche autonomo

Máquinas vs humanos

¿Ha solucionado Nissan uno de los mayores problemas de la conducción autónoma? Bueno, más o menos. En teoría Nissan ha conseguido una especie de híbrido de seguridad que es capaz de usar lo mejor de los dos mundos. SAM se encarga de una conducción sin errores en nuestras carreteras pero con un toque de intuición humana cuando es necesario.

En la práctica SAM requeriría una gran cantidad de infraestructura que no existe en la actualidad. Habría que contratar a un número enorme de gestores de movilidad, además de tener una conexión inalámbrica que fuese segura y fiable.

Mezclar la tecnología SAM de Nissan con un modo de conducción manual podría ser una solución más eficaz. Los coches autónomos usarían sus sensores para conducir con normalidad pero cuando se enfrentasen a situaciones que necesitasen de una decisión humana entonces uno de los pasajeros simplemente tomaría el control.

 

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