¿Cuánto gastan los gobiernos en ciencia espacial?

El gasto de los gobiernos en ciencia espacial es nada comparado con la NASA. Por lo menos en el sector público.

El presidente Donald Trump acentuó recientemente su compromiso con el programa espacial de Estados Unidos, incrementando en 208 millones de dólares los fondos destinados a la NASA , dejando el total en  19.500 millones de dólares. Puede parecer un glorioso retorno a la carrera espacial, pero la realidad es un poco más mundana.

El presupuesto de la NASA alcanzó su punto álgido en 1966, durante las misiones Apollo, cuando llegó a los 5.900 millones de dólares, y aunque parece casi una cuarta parte de lo que es ahora, en dinero actual serían alrededor de 43.500 millones de dólares, un insostenible 4.41% del presupuesto federal total. En aquel entonces, el espacio era una prioridad mucho más grande de lo que lo es hoy, donde ocupa un 0,47% del presupuesto, el más bajo desde 1959, cuando la NASA tenía sólo dos años de vida. De hecho, el país gasta más en pizza que en exploración espacial (aunque con una decepcionante falta de subvención estatal).

Sin embargo, a pesar de las sucesivas generaciones de gobiernos estadounidenses que han puesto a la ciencia espacial en segundo plano, la NASA sigue siendo la agencia espacial más financiada del mundo, como demuestran nuestros amigos de Statista en la tabla de abajo. Estados Unidos gasta tres veces más que Europa, nueve veces más que China y siete veces más que Rusia.

 

Aunque Estados Unidos lidera el camino, en términos de crecimiento estaría bastante estancado. El aumento presupuestario de 2016 a 2017 fue algo superior al 1%, mientras que el de la Agencia Espacial Europea aumentó en un 9,5%. De todos modos, sigue siendo mejor que el de la Agencia Espacial Federal Rusa, conocida como Roscosmos, que fue objeto de un recorte del 30% en 2016.

De lo que el gráfico no habla es del sector privado, y dado que el segundo hombre más rico del mundo, Jeff Bezos, reveló recientemente que invierte 1.000 millones de dóares anuales en su empresa espacial privada, seguro que hay un montón de dinero chapoteando en ese sector.

También gran parte del presupuesto de la NASA se gasta en el sector privado. Los contratos con Boeing y SpaceX han demostrado ser necesarios desde que la agencia espacial retiró el transbordador espacial en 2011, y estos contratos se cierran en miles de millones de dólares, quedando estas empresas en una escala similar a algunas agencias gubernamentales.

No es de extrañar que Elon Musk, tanto competidor como amigo de la NASA, se muestre descontento por lo poco que se ha movido el presupuesto de la NASA bajo un presidente que prometió: “Bajo la administración Trump, Florida y América abrirán el camino hacia las estrellas”.

Los costos involucrados suponen un tipo de subvención estatal pero todavía es necesaria cuando se habla de las cifras astronómicas invertidas en tratar de encontrar vida más allá de la Tierra.

Por su parte, el Estado español invertirá 152 millones de euros en la Agencia Espacial Europea (ESA), tal y como se refleja en los Presupuestos Generales del Estado presentados para 2017.

Si te ha gustado esta noticia y quieres más, date de alta en nuestra newsletter: