Dr. Karmelo Bizkarra: “El ayuno cura”

¿Cómo explicarías lo que es la medicina higienista?

Hay tres grandes paradigmas a la hora de ver la salud y la enfermedad. Uno de ellos es el de luchar contra la enfermedad. Otro era el de prevenir la enfermedad. Y otro paradigma es el que favorece la salud. ¿Cómo puede vivir para recuperar mi salud? Si no cambio de estilo de vida, quizá siga teniendo la misma enfermedad. Si siembro patatas, recojo patatas. Si siembro enfermedad, recojo enfermedad. ¿Cómo podemos sembrar salud para irme recuperando?”.

¿Es perjudicial el azúcar?

No, es un elemento natural del organismo humano cuando se encuentra en forma de frutas o cereales. Cuando me preguntan qué tipo de alimento recomiendo, suelo responder que ‘los que no tienen etiqueta’. En el proceso de industrialización los alimentos pierden la parte más vital. Se extrae el azúcar blanco y todo lo demás se destruye por el camino. Muchas veces comemos cosas que son comestibles pero que no son alimentos, pues no nos alimentan”. 

¿Cuáles son los mayores errores que solemos cometer en nuestra dieta?

Pienso que es creer que ciertos embutidos, como el jamón cocido o el jamón que llamamos de york es un gran alimento para los niños pequeños. Cada vez que veo un niño pequeño comiendo un embutido que tiene nitratos, nitritos, conservantes… No es un alimento, es un comestible. Para los niños pequeños hace falta una cultura de la fruta y de la verdura. Lo que hay que hacer es una comida sencilla. Cada vez comemos menos patatas y menos legumbres, y sí que consumimos carnes, fritos, embutidos, comida preparada, comida congelada… Hay que tener a usar una comida sin transformar, pero cada vez tenemos menos tiempo para cocinar. Cocinar con ganas es importante, no es casualidad que se llame ‘receta’, tanto a los que hacemos los médicos en consulta, como a lo que hacen los cocineros”.  

¿Qué relación hay entre el ayuno y la quimioterapia?

“Esto se refiere a las investigaciones de Valter Longo, un gerontólogo americano que se dio cuenta que las personas con cáncer, si además de hacer quimioterapia hacen ayuno al mismo tiempo. No sólo el efecto de la quimioterapia es mayor, sino que además las células sanas quedan protegidas a través del ayuno de los efectos perjudiciales o colaterales de la quimio”.

 

¿Son malas las vacunas?

“En la Edad Media había fiebre amarilla, peste bubónica, tifus, cólera, lepra… Muchas enfermedades que manifestaban el tipo de vida de aquella época. Esas enfermedades fueron desapareciendo, sin medicamentos, vacunas, antibióticos. ¿Por qué desaparecieron? Porque la forma de vida fue cambiando poco a poco. Con la Revolución Industrial aumentó la tuberculosis y permaneció el cólera. Me acuerdo que en mi niñez había fiebre tifoidea, pero ya no. En los países que utilizan vacunas, el descenso de las enfermedades infecciosas ha ido a la par de los países que no han vacunado tanto. En nuestro entorno la escarlatina, fiebre amarilla, el cólera, la fiebre tifoidea han ido desapareciendo. Para la escarlatina no ha habido nunca ninguna vacuna. Yo no tengo una idea antivacunas, pero considero que la mejor manera de prevenir no son las vacunas. Pienso que los efectos tóxicos de las vacunas han sido minusvalorados. Lo único que puedo decir es que yo no recomiendo vacunar pero que cada uno adquiera toda la información posible. El 90 % de las enfermedades infecciosas ya habían disminuido antes de la aparición de las vacunas”.

¿Qué significa eso que dices que “somos pensados por nuestros pensamientos”?

“Que no alcanzamos a nuestro pensamiento. La mente ‘demente’ es como un mono que va saltando de rama en rama. Vamos saltando de pensamiento en pensamiento y tras 20 diferentes no sabemos cuál era el inicial. No encauzamos, focalizamos nuestros pensamientos. No estamos en el aquí y ahora. No estamos donde estamos. Cada vez que estoy pensando en algo diferente a lo que estoy viviendo o sintiendo, estoy yendo a otro lugar, a un sitio donde no está mi cuerpo. Debemos entonces darnos cuenta y volver a aquí y ahora. A veces lo que tenemos en la cabeza es ‘ruido mental’, un pensamiento rumiante, compulsivo. Para mí es muy importante aquietar la mente, algo que se logra con la respiración profunda. El ‘ruido mental’ nos impide sentir el cuerpo. Pensamos demasiado, me gusta decir eso de: ‘Análisis + análisis = parálisis’. Estamos condicionados por nuestro pasado y a veces vemos las cosas a través de esos condicionamientos. No vemos con claridad lo que está ocurriendo, sino que interpretamos dependiendo de nuestras experiencias en el pasado. Aunque la cabeza tenga 20 cm, no podemos olvidar al metro y pico restante de nuestro cuerpo. No está simplemente para mantener la cabeza, sino para sentir. Por eso es importante bajar del pensar al sentir de los sentidos, sentimientos y sensaciones. Curiosamente, muchas veces no sentimos el cuerpo sino cuando nos duele”.

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