¿Nos ayudarán los videojuegos a ir al médico?

Es algo que nos ocurre a muchos, quizá más ahora cuando se acerca el invierno y con él las gripes y resfriados. Poco a poco vamos viendo a personas a nuestro alrededor con tos, estornudos y todos los síntomas que anuncian un catarro o una gripe. Incluso si hemos caído enfermos y nos retorcemos de dolor en la cama, hay veces en las que decidimos no visitar al galeno, ¿por qué? Sabemos que al final la gripe pasará por lo que nos quedamos en casa esperando a días mejores sin que ningún profesional de la salud nos vea y emita un diagnóstico. Un nuevo proyecto está empleando los videojuegos para luchar contra este miedo que tenemos a la hora de ir al médico.

Videojuegos en streaming

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AbbVie es una compañía biofarmacéutica que ha lanzado un proyecto de un año de duración dedicado a investigar este patrón de no visitar el médico, estudiando a individuos de 40 a 60 años. La iniciativa Live:Lab se basará en una serie de colaboraciones con el objetivo de crear una base técnica para luchar contra lo que los responsables del proyecto llaman el “miedo a saber”.

Simon Bullmore, miembro del Open Data Institute, describe el proyecto como algo muy importante para él por razones personales. Hace unos pocos años sufrió un catarro que se empeoró al tomar antibióticos. Al final le convencieron de que fuese al médico y en la exploración el doctor descubrió que Bullmore tenía un absceso hepático. Si no se lo hubiesen diagnosticado le podría haber costado la vida.

Si me preguntas, ¿por qué no fuiste al médico? Te tendría que responder que no visité a un profesional de la salud porque pensaba que me iba a poner bien. Aunque la verdadera respuesta sería decir que estaba preocupado, tenía miedo. ¿Por qué debería tener miedo de la gente que tiene la capacidad de curarme? Ese era el verdadero quid de la cuestión, ahí el asunto se ponía interesante. El resto sería darle la vuelta a todo este proceso”, comentó Bullmore.

Live:Lab describe este fenómeno como “una barrera psicológica que echa para atrás a la gente a la hora de ir a visitar al médico de cabecera. Hay muchas personas que no buscan consejo médico, incluso cuando tienen síntomas que son preocupantes”. En un estudio reciente se descubrió que la gente (sobre todo los hombres) aguantan los síntomas más de lo necesario, a pesar de que en la actualidad hay disponible una gran cantidad de información relacionada con la salud. Un diagnóstico tardío le puede salir muy caro a la seguridad social (y por supuesto al paciente). Así que animar a la gente a que visite a su médico de cabecera es algo que nos beneficiaría a todos.

Al menos esa es la idea, aunque el estudio añade que hay “escasez en los datos cuantitativos asociados a las barreras que crea el miedo a la hora de buscar ayuda”. Llegados a este punto es cuando tenemos que hablar de los desarrolladores de videojuegos, y en especial de Glitchers, el estudio de Max Scott-Slade. Esta compañía unió los videojuegos y la investigación médica en Sea Hero Quest. Una aventura náutica en la que también hay unos científicos que estudian la demencia. La idea es que así se podría averiguar cómo nuestros cerebros navegan por los espacios, lo que a su vez serviría como ayuda en la detección del Alzheimer.

Videojuegos y salud

 

“Hay gente trabajando duro en los laboratorios diseñando juegos con sus ordenadores. Al menos en teoría están intentando hacer preguntas que buscan un comportamiento para llegar a la respuesta más precisa. Para mí eso es la clave en el diseño de los juegos”, me dijo Scott-Slade.

Este investigador ve el paralelismo entre el estudio de los pacientes y el diseño de los videojuegos, idea que es central en el proyecto de Live:Lab. Me aseguró que los videojuegos podían ser empleados para ver cómo razonan los individuos. “Podemos hacer un test a la gente en un ambiente y luego en otro para ver en cómo reaccionan de manera diferente. Algo que me parece muy interesante, pues el proceso que se realiza a la hora de diseñar un juego ayuda a entender estos rasgos psicológicos. Es una especie de herramienta para comprender el comportamiento”, explicó Scott-Slade.

El proyecto está todavía en sus comienzos, pero Bullmore se muestra entusiasmado con el potencial que supone las diferentes colaboraciones: “Se va a generar información en un área donde no teníamos datos, en la que no se había investigado con anterioridad. Por ello tenemos a unos tipos desarrollando un juego. Es muy difícil preguntarle a la gente por qué hacen las cosas que hacen. La manera en la que juegan ayuda a revelar unos parámetros que no veríamos de otra manera”.