Toxoplasma Gondii: el peligroso parásito de los gatos que puede alterar tu mente

El parásito Toxoplasma Gondii (T Gondii) es similar al protagonista de las películas de terror. El parásito, una vez se introduce en el cerebro de ratas y ratones, elimina su miedo por los gatos y llega a su depredador más peludo en un plato figurativo. El parásito, en otras palabras, llega a su destino deseado utilizando al huésped como una especie de Uber suicida.

Pero el problemático parásito no se detiene ahí. Puede infectar a los seres humanos, por lo general, a través de la arena para gatos o la carne cruda. Se dice que hasta dos mil millones de personas están infectadas con el parásito, aunque es poco probable que esa sea la intención del T Gondii, dado que estamos (por ahora) en la cima de la cadena alimentaria. Eso no significa que el parásito no nos afecte. Los estudios dicen que está ligado a cambios sutiles que afectan el riesgo y la extroversión, e incluso se ha relacionado con un aumento en las probabilidades de suicidio o de desarrollar esquizofrenia.
Gato

 

Y podría ser peor de lo que temíamos, pues, nuevas investigaciones de 16 instituciones argumentan que el parásito podría alterar (y a veces amplificar) algunos trastornos cerebrales, como por ejemplo, la epilepsia, el Alzheimer, el Parkinson y algunas formas de cáncer.

Los investigadores llegaron a sus hallazgos analizando los datos del Estudio de Toxoplasmosis Congénita, que ha estado monitoreando a 246 bebés con toxoplasmosis congénita (los desencadenantes de la infección T Gondii). Los fragmentos de microARN y proteínas encontrados en los afectados estaban claramente emparejados con biomarcadores asociados en pacientes que sufren enfermedades de condiciones neurodegenerativas, como Parkinson y Alzheimer.

Por otra parte, su relación con la epilepsia se reduce a la forma en que el parásito interrumpe la comunicación entre las neuronas GABAergicas. Lo más preocupante es su conexión con el cáncer, ya que los investigadores encontraron una relación entre T Gondii y casi 1.200 genes humanos vinculados a varios tipos de cáncer.

Toxoplasma Gondii

 

“Sospechamos que involucra múltiples factores”, explica Rima McLeod, de la Universidad de Chicago. “En el núcleo central está conocer las características del propio parásito, los genes que se expresan en el cerebro infectado, los genes susceptibles y capaces de limitar las habilidades del huésped para poder prevenir la infección y los genes que controlan la vulnerabilidad a otras enfermedades presentes en el huésped humano”.

No es que los investigadores aseguren que T Gondii causa Alzheimer, Parkinson, epilepsia o cáncer, sino que un efecto secundario de que el parásito interfiera con las proteínas cerebrales está haciendo a las personas más susceptibles ante él. Sin embargo, esto es lo suficientemente preocupante.

“Este estudio es un cambio de paradigma”, dijo el coautor del artículo, Dennis Steindler, director del Laboratorio de Neurociencia y Envejecimiento de la Universidad de Tufts. “Ahora tenemos que meter las enfermedades infecciosas en la ecuación de las enfermedades neurodegenerativas, la epilepsia y los cánceres neuronales”.

“Y además, tenemos que traducir aspectos de este estudio a los tratamientos preventivos, que incluyen desde medicamentos hasta dieta o estilo de vida, para retrasar la aparición y progresión de la enfermedad “.

Algunas estimaciones aseguran que la mitad de la población mundial se infectará con T Gondii en algún momento de su vida, por lo que, sin duda, se agradece más investigación sobre los efectos secundarios de este parásito. Un gato gravemente infectado puede excretar hasta 500 millones de ovocitos portadores de parásitos, y uno solo de ellos puede ser infeccioso, aunque haya estado en el suelo o el agua durante un año. La naturaleza es horrible, ¿no?

Imágenes: D Ferguson, Universidad de Oxford y Tambako the Jaguar.

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