Este artista carga baterías con su propia sangre

El artista moscovita Dmitry Morozov (conocido como vtol) ha estado 18 meses recolectando su propia sangre para dar electricidad a una instalación de sonido. Se trata de cinco baterías que alimentan un módulo sintetizador que genera composiciones sonoras a través de un pequeño altavoz. Cada una de estas baterías se compone de 11 compartimentos llenos con sangre de Morozov. En total 4,5 litros que han sido diluidos hasta alcanzar los siete litros además de haberle añadido unos conservantes.

El proyecto se basa en que la sangre contiene los minerales suficientes para funcionar como un efectivo electrolito. El cobre y el aluminio se usaron como ánodo y cátodo, respectivamente. Cada batería era capaz de generar 0,6 V, lo que juntas suponía 3 V con una intensidad de corriente de 1.000 mAh. Lo que era suficiente para que el sonido se escuchase por el altavoz.

Morozov dijo que al hacer este trabajo se había inspirado en Luigi Galvani, un físico italiano del siglo XVIII que fue un pionero en el campo de la bioelectricidad gracias a que descubrió por casualidad que los músculos de una rana muerta podían moverse con electricidad.

Cargar baterías con la propia sangre

 

El artista también estudió el trabajo de Alexander Bogdanov, un científico ruso que fundó el Instituto de Hematología y Transfusiones Sanguíneas de la Unión Soviética. “En los años 20 se dedicó a mejorar la técnica de la transfusión de sangre. Lo que le parecía que no sólo era una necesidad médica para salvar vidas, sino además un acto metafísico de dar sangre entre la hermandad de los revolucionarios. Y luego entre todos los ciudadanos de una nueva y progresiva nación”, escribió Morozov.

En 1908 Bogdanov publicó una novela científica (Red Star). Morozov dijo que aquí fue donde el científico “describió por primera vez sus ideas sobre la posibilidad de alcanzar la inmortalidad y la juventud eterna a través de transfusiones sanguíneas” (una idea que curiosamente sigue vigente).

“Fue no sólo un médico y un científico sino también un filósofo y un ideólogo del comunismo. Además puso sus estudios en práctica acercándose al ocultismo. Su trabajo estaba más relacionado con la mística soviética que con la medicina. En muchos aspectos mi instalación es un acto metafísico similar, pero entre hombre y máquina y no entre seres humanos”, añadió Morozov. 

::vtol:: until I die from ::vtol:: on Vimeo.

 

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