¿Cómo vender en Amazon? Monta tu propia tienda

Vender algo en Amazon es el equivalente online de tener un mostrador en El Corte Inglés para vender tus galletitas. No solo te ofrece un público potencial enorme en un ambiente controlado y popular, que da confianza, además Amazon es un buen socio porque se encargará de gestionar el cobro y, por un extra, también guardará y enviará tus productos desde sus almacenes.

Amazon tiene un claro objetivo de convertirse en la tienda número uno del mundo online, para gran variedad de productos, y si tienes un negocio pequeño tendrás que decidir si prefieres pelear con ellos o unirte a su red para tu provecho. Lo primero parece complicado, vamos a explicarte cómo hacer lo segundo…

Cómo vender en Amazon

Antes de configurar tu tienda, necesitas tener claro si querrás ser “Pro”. Ve a la web de Amazon Services, clica en “Vender en Amazon” y te preguntarán si esperas vender “unas pocas cosas” o “un montón de cosas”. Si esperas vender más de 33 productos al mes, entonces la elección es sencilla: la segunda. Firma el acuerdo de cuenta de vendedor “Pro”. ¿Qué pasa si vas a vender menos?

La cuenta de vendedor estándar sólo cobra 75 céntimos además de los gastos normales, mientras que la cuenta Pro cuesta 25 euros al mes (más IVA), de forma que con 33 ventas al mes ya sale a cuenta el gasto fijo. Pero hay otros beneficios por tener una cuenta Pro que quizás sean importantes en tu caso y te merezca la pena.  

Si tienes un negocio, merece la pena seleccionar “voy a vender mucho”.

Por ejemplo, hay categorías de productos que Amazon limita solamente a vendedores Pro. Si vendes software de ordenadores, necesitas hacerlo como vendedor Pro. Estos tienen además una serie de herramientas web enorme que pueden usar para añadir y editar productos, gestionar el inventario o interactuar con sus clientes. Por último, solo los vendedores Pro pueden añadir productos que no existan ya en la base de datos de Amazon: si pretendías vender velas hechas en casa, no te quedará otro remedio que hacerlo de esta forma. Si crees que no venderás lo bastante como para que te compense pagar los 25 euros fijos al mes… quizás tengas que esperar un poco a que tu negocio crezca para afrontarlo y convertirte entonces en un vendedor Amazon.

Cómo vender en Amazon

Apúntate

Puedes basar tu cuenta de vendedor en la que ya tengas como cliente de Amazon, pero suele ser mejor idea hacerlo con otra nueva, separar las cosas y abrir una nueva cuenta con otro correo dedicado a tu negocio y demás. El proceso es bastante sencillo aunque incluye algunas comprobaciones que pueden llevar algunos días: te conviene empezar cuanto antes.

Una vez estás dado de alta, podrás entrar en tu nuevo hogar: bienvenido al panel de control Seller Central. Pasarás la mayor parte del tiempo en dos de las secciones en el lado izquierdo: “inventario” y “pedidos”. Pero antes de añadir productos, pasa por los enlaces en Configuración para estar seguro que toda la información es correcta y no falta nada.

El panel de control te permite crear productos y gestionar pedidos.

Es particularmente importante que te asegures de que los datos de los envíos estén bien. Si vas a vender libros, discos o películas en DVD, Amazon se encargará cargando los costes habituales de envío, pero para otras cosas y objetos dependerá de ti. Normalmente es mejor elegir un modelo de precios basado en el peso, no en el precio de las cosas, porque es como funcionan la mayoría de empresas de envíos. Amazon te permite cargar un precio de base por envío más un coste adicional por kilo de peso. Cuánto vayas a cargar dependerá de los métodos de envío que elijas, pero no hagas mal los cálculos. Cualquier estimación mala acabará siendo un problema, seguramente en forma de pérdida de dinero a la hora de hacer envíos si te quedaste corto, o perdiendo ventas si te has pasado.

Añadir productos

Para añadir el primer producto nuevo, vas a “inventario” y “añadir producto”. Si vas a vender algo que ya está en el catálogo de Amazon, entrarás el nombre y darás a “buscar”. Aparecerá una lista y podrás elegir el que cuadra con el tuyo, dando a “vender el mío”.

Si añades algo nuevo, tendrás que dar a “crear un producto nuevo”. Entonces te preguntarán para que elijas la categoría apropiada donde quieras que aparezca listado. El punto de partida tiene que ser la categoría que tus competidores hayan elegido, con productos que se parezcan al tuyo, porque así te verán a la vez que a ellos.

En la página de “información vital” tendrás que rellenar todos los campos obligatorios y tantos como puedas de los campos opcionales. Cuanta más información des, más creíble serás como vendedor. Y también mejor entenderán tus clientes qué vendes. Algunas categorías incluyen como obligatorio un campo llamado “EAN o UPC”, que es para el código de barras. No te preocupes si no lo tienes, porque conseguirlo es fácil, lo veremos al final.

El resto de las páginas sirven tanto para productos que existen en Amazon como para cosas nuevas. En este caso si clicas “siguiente” pasarás a la página de ofertas: de nuevo aparecerán muchas opciones y deberás rellenar tanta información como sea posible aparte de lo obligatorio. También puedes añadir un precio de venta para un periodo determinado: yo creo que es bueno hacer descuentos  siempre en productos nuevos, porque eso hace que aparezcan destacados en los listados de Amazon cuando alguien hace una búsqueda (los precios de oferta salen en rojo) y, claro, ayuda a vender más.

Si tienes una tienda aparte, los precios en Amazon deben ser parecidos pero no necesariamente idénticos, además los gastos no son los mismos. Por ejemplo, en tu propia tienda tendrías tus propios gastos por el programa de eCommerce y hosting además de gastos de marketing (seguramente Google AdWords y quizás Facebook), mientras que en Amazon eso no está pero tienes el gasto fijo mensual.

El siguiente paso es añadir imágenes de los productos, tantas como sea necesario para estar seguro que el cliente entiende cómo lucirá tu producto cuando esté en sus manos (una foto del embalaje) y cómo se usará (fotos de varias perspectivas, de detalles cercanos). Más vale que sobren a que falten fotos.

En “características clave del producto” de la parte de Descripción  pondrás lo que quieres que aparezca en la Ficha Técnica en forma de puntos destacados, así que es esencial que hagas esto bien. Asegúrate de dar suficiente información aquí para que el cliente sea capaz de decidir si tu producto es para él.

Dedícale tiempo al campo “descripción del producto”: todavía me sorprende cuántos vendedores no se molestan en describir bien sus productos… Esto aparece también en la página del producto y creo que es lo primero que mira la mayoría cuando están buscando cosas.  Este campo soporta etiquetas HTML básicas (aunque no lo dice en ningún lado) así que puedes destacar texto, usar cursiva o incluso usar las etiquetas <p> y <br /> para dividir el contenido en párrafos y listas. Si no usas este tipo de trucos el texto quedará condensado en un párrafo muy poco atractivo y puedes perder la venta por este detalle.

La parte “términos de búsqueda” de la página Palabras Clave parece obvia pero como Amazon indexa los productos automáticamente por fabricante y título repetir esto ahí no tiene sentido. Amazon no indexa la descripción del producto ni sus puntos clave de la ficha, y quizás sea interesante que algo de eso sí esté entre las palabras clave, por eso conviene repasarlo y quizás corregirlo.

Por último, en la página “más detalles” y aunque no esté marcado como campo obligatorio, te conviene poner un peso de envío lo más preciso posible si elegiste el peso como método para el cálculo del coste de envío. Una vez hecho, dale a “guardar y terminar”: en ese punto Amazon comprobará que has dado toda la información necesaria y cargará tus fotos. Hacer nuevos listados y correcciones a productos que ya existían toma algunos minutos, de forma que no te preocupes si no ves las cosas cambiadas en el acto en los listados de Amazon. Una vez aparezca, fíjate en la página de detalles del producto, asegúrate que las fotos se han cargado bien y que los puntos clave, la ficha y la descripción salen con el formato que querías.

Y ya tienes tu producto expuesto, disponible para millones de potenciales compradores.

Los códigos de barras

El EAN es el formato europeo de numeración de productos. Conseguir un EAN nuevo es caro e implica apuntarse al grupo de control que cuesta bastante dinero al año. La buena noticia es que puedes conseguir números EAN de forma barata a través de empresas que los tienen al por mayor y te lo facilitarán. Yo uso uno británico, “Barcode 1 UK” que me cobra 25 libras por cada código individual; es importante saber que ese código no necesitará ser registrado por el organismo oficial (más gastos) a no ser que vayas a vender ese producto a través de otros vendedores.

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