¿Son los aparatos conectados malos para las empresas?

Como cada año la feria CES de Las Vegas se llenó de TV y portátiles, sin embargo esta vez hubo multitud de aparatos conectados en lo que se ha dado por denominar el internet de las cosas (IoT por sus siglas en inglés). En la CES vimos un mundo conectado en el que tu cama se ajusta al contorno de tu cuerpo o levanta ligeramente la cabeza de tu pareja para que deje de roncar. Cuando te levantas la cafetera ya ha preparado el café justo de la manera que te gusta, lo mismo podemos decir de la tostadora. Antes de salir de casa coges la bufanda anticontaminación y le gritas a la aspiradora (controlada por inteligencia artificial) para que se ponga a trabajar.

En Las Vegas vimos que casi hay un aparato para cada cosa que hará que nuestra vida sea más “inteligente”. Unos dispositivos que tendrán un gran impacto en nuestra rutina diaria. A medida que aumenten los aparatos conectados en nuestro hogar es posible que abramos más y más la puerta a nuestros datos personales.

 

La realidad es que para que estos dispositivos funcionen hay que ceder algo de información personal. Por ejemplo, para usar la cama Sleep Number 360 desarrollada por Simba debes usar una app para móvil con tus datos personales: nombre, dirección de correo electrónico y demás. Pronto te pedirán la fecha de nacimiento para poder dormir con tranquilidad.

“Para que estos dispositivos funcionen hay que ceder algo de información personal”.

Y si 2016 nos ha enseñado algo es que no hay garantías para que nuestros datos estén seguros. Empresas como Yahoo, TalkTalk, LinkedIn, Tesco Bank y Dailymotion han sido hackeadas hace poco por lo que se han perdido millones de datos de usuarios. Si se hace realidad lo presentado en Las Vegas, los dispositivos tendrán una enorme información nuestra.

Además del robo de datos hay otro problema que han sufrido las compañías en 2016, nos referimos a los ataques de denegación de servicio (DDoS por sus siglas en inglés). Los hackers han podido usar aparatos conectados para crear un ejército de bonets (robots informáticos) capaces de bombardear un objetivo. Estos ataques se valen de códigos y credenciales que están abiertas a todos online.

A medida que aumentan en nuestros hogares los dispositivos conectados mayor es el botín. En 2016 el botnet Mirai atacó a compañías como Netflix, Reddit y Twitter. Unos ataques que fueron unos de los mayores de la historia y todo hace pensar que sólo es el comienzo.

Los usuarios no saben si su dispositivo es parte de un ejército de drones zombies. Un PC cuando está infestado se cuelga o va más lento, en cambio los dispositivos conectados han sido diseñados para funcionar sin interacción humana y por lo normal las prestaciones no se ven afectadas incluso con un malware.

Las prioridades de las empresas y las de los particulares son diferentes. “En el ámbito de la empresa invertir en seguridad y tener proveedores de confianza es algo importante. El consumidor tiene un punto de vista diferente, para él la seguridad no es una prioridad y es algo que sabe la compañía que fabrica el dispositivo conectado”, dijo Aapo Markkanen, analista de Machina Research.

¿Son los aparatos conectados malos para las empresas?

Sigue leyendo…

Deja un comentario