El coche eléctrico cambiará el mundo

Empecemos por lo evidente, el coche eléctrico no acaba de despegar. El ejecutivo del presidente José Luis Rodríguez Zapatero se puso como meta la matriculación de 50.000 vehículos eléctricos en 2012. La realidad es que el año pasado se matricularon 4.746 coches eléctricos, mientras que las ventas totales ascendieron a 1.147.007 unidades. A pesar de que el número de eléctricos es ridículo, en 2016 la venta de este tipo de vehículos aumentó un 51,5 %.

En Alemania el panorama tampoco invita al optimismo. Las autoridades germanas habían declarado que el objetivo era tener al menos un millón de eléctricos rodando por las “Autobahn” (bueno más bien por las calles de las ciudades) en 2020, aunque la canciller Angela Merkel ha declarado que este objetivo no podrá ser alcanzado. La señora Merkel añadió que el panorama podría cambiar de manera abrupta, un fenómeno que ocurrió con los smartphones, los cuales se popularizaron de la noche a la mañana. La triste realidad es que en 2016 se vendieron en Alemania 80.000 coches eléctricos (de un total de 3.351.607).

Coches Tesla

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El futuro de los coches eléctricos

ndiciones reales y haya “electrolineras” (postes de recarga) tan numerosos que no suponga ninguna preocupación para los usuarios de estos automóviles.

En India el gobierno está estudiando un revolucionario plan para promover la venta de vehículos eléctricos que serían financiados por el Estado sin dar ninguna cantidad de entrada. Luego el conductor iría pagando el coche con el dinero que va ahorrando en gasolina. Piyush Goyal, ministro de energía indio, declaró al respecto: “India puede ser el primer país de su tamaño en el que el parque automovilístico sea 100 por cien eléctrico. Estamos intentando que este programa se financie por sí mismo. No haría falta ni una rupia proveniente del gobierno ni de la sociedad india. La gente pagaría por él con lo que ahorre en gasolina. La innovación es posible, lo que hace falta es tener una mente abierta. Hay que pensar en el tamaño que tendría este proyecto y ser honestos”.

Mahindra e2o

Noruega es uno de los países líderes en el ámbito de la movilidad eléctrica. En Oslo hay más de 100.000 vehículos eléctricos en un país que sólo tiene poco más de cinco millones de habitantes. Allí la compra de un vehículo ecológico está subvencionada. El objetivo es que en 2025 ya no haya vehículos con motores de combustión interna. En la actualidad ya casi la mitad de las matriculaciones son de “coches a pilas”. El 98 por ciento de la electricidad en Noruega viene de energía hidroeléctrica (en España podría ser de energía solar si se derogan leyes como el “impuesto al sol”). Así que la electricidad que mueve a los coches en Noruega es ecológica casi al 100 por ciento y por tanto libre de emisiones de carbono. Esta es la madre del cordero, los grandes detractores del vehículo eléctrico argumentan con razón que si la electricidad proviene de fuentes de energía no limpias como centrales alimentadas por combustibles fósiles o por centrales nucleares es casi peor el remedio que la enfermedad.

Baterías: caras y con poca autonomía

BMW i3

 

Otro desventaja del auto eléctrico es su precio. Esta tecnología es muy cara pese a que los costes están disminuyendo de forma acelerada. Las baterías de iones de litio suponen el 40 por ciento del coste de un vehículo y el precio de éstas ha caído dos tercios desde 2010. La suerte de los vehículos “a pilas” está ligada a la tecnología de las baterías. Si se logra pronto unas “pilas” que sean baratas, ligeras y con una gran autonomía (500 km) el coche eléctrico conquistará el planeta, en caso contrario podría tener que dejar paso a otras tecnologías como la pila de hidrógeno.

Elon Musk, uno de los fundadores de PayPal, además de haber creado SpaceX (compañía de viajes espaciales) y Tesla (fabricante de automóviles eléctricos) no ha dudado en asegurar que el personaje de cómic Tony Stark (Ironman) le ha servido de inspiración. Tesla ya vende con éxito el Model S (deportivo) y Model X (SUV) pero se jugará su futuro con el Model 3, que promete ser lo que el Ford Model T fue a comienzos del pasado siglo. Si el Ford (el coche que se podía adquirir en cualquier color siempre que fuese negro) hizo asequible la automoción, el Model 3 deberá lograr lo mismo, sólo que lo que popularizará será la movilidad eléctrica. Este revolucionario modelo que en Estados Unidos tendrá un precio muy competitivo: 35.000 dólares (31.305 euros) será muy importante para ver la salud del coche eléctrico. Tesla tiene una lista de espera de más de 400.000 pedidos (para lo que hay que dejar un depósito de 1000 dólares, euros o libras) lo que invita un poco al optimismo.

Tesla Model 3

 

La infraestructura es clave

Carlos Ghosn (consejero delegado de la Renault-Nissan Alliance) ha sido uno de los mayores ejecutivos del mundo del automóvil que desde el primer momento ha apostado por los modelos eléctricos, incluso cuando muchos los especialistas decían que este tipo de vehículos no tenía futuro. “Hoy nadie se preocupa por la autonomía cuando compra un coche de motor de explosión porque hay gasolinera por todos lados. Si vas a un país donde no hay gasolineras, entonces vas a ser muy cuidadoso a la hora de comprar un coche. Hoy tenemos esta situación con los modelos eléctricos. Hay que desarrollar la infraestructura, reducir los costes y aplicar la reducción de emisiones. En mi opinión la solución es la tecnología que ofrecen los coches eléctricos. La estructura para recargar las baterías se está desarrollando muy lentamente y eso está haciendo que la gente decida no comprarse un coche eléctrico. Estamos trabajando, entre otras cosas, para aumentar la autonomía de las baterías, pero la clave es la infraestructura. En los próximos cinco años veremos más coches eléctricos, más vehículos autónomos y más conectividad, pero mucho de todo esto dependerá de la actitud de los gobiernos”, aseguró Ghosn, que con el Nissan Leaf tiene el modelo eléctrico más vendido del mundo.

¿Se moverán nuestros nietos en coches eléctricos de conducción autónoma? Nadie tiene una bola de cristal para predecir el futuro pero de lo que casi puedes estar seguro es que los vehículos del futuro no irán propulsados por gasolina y mucho menos por gasóleo.

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