El Ford GT está listo para dominar el Mundial de Resistencia

El Mundial de Resistencia (WEC) puede que sea el mejor campeonato de motor pese a que posiblemente no tengas ni idea ni de su existencia. Si la Fórmula Uno es una carrera al sprint, en el Mundial de Resistencia las carreras duran hasta 24 horas, por lo que hay que encontrar el equilibrio ideal entre fiabilidad y velocidad pura. En el WEC hay diferentes categorías por lo que estás viendo cuatro carreras al mismo tiempo.

La élite es la categoría LMP1, donde Porsche y Toyota batallan con vehículos híbridos. Unos prototipos que hacen gala de una increíble aerodinámica y que persiguen alcanzar las mayores prestaciones y eficiencia. Aunque también en las otras categorías hay un impresionante despliegue tecnológico.

Ford GT

Imagen 1 De 7

Ford GT

La clase LM GTE Pro quizá no tiene el presupuesto que se emplea en LM P1 pero es igual de innovadora. Tuve la oportunidad de ser invitado por Ford para asistir a la prueba del Mundial de Resistencia en el circuito de Silverstone (Reino Unido). Así que pude echarle un ojo a su nuevo modelo, que es tan rápido como eficiente: el Ford GT.

El Ford GT

Ford GT

Este coche tiene una gran historia pues se empezó a diseñar hace medio siglo con el objetivo de lograr la victoria en Le Mans. La marca pudo arrebatarle el título a Ferrari lo que demostró la capacidad del Ford GT, un coche que desde el principio fue construido como un auténtico purasangre de carreras. Mucho ha llovido desde entonces pero en 2017 el nuevo GT ha sido diseñado con el mismo objetivo que su “abuelo”.

Había visto en varias ocasiones la versión de serie del Ford GT pero ello no te prepara para lo impresionante que es el modelo de competición. El bólido parece un clásico deportivo construido con la tecnología de 2017 y eso es exactamente lo que es.

La parte delantera recuerda al modelo original, el Ford GT40 de hace medio siglo, mientras que la zona posterior es muy espectacular con un gigantesco alerón y unos pilotos posteriores enormes junto a unas agresivas tomas de aire. Échale un vistazo a la foto y verás a lo que me refiero. Me recuerda un poco a los coches a escala de la marca Hot Wheels.

Al tratarse de un bólido de competición, el alerón y el difusor del Ford GT cobran una gran importancia y es una de las mayores diferencias con respecto al modelo de calle. A diferencia de los alerones que producen agarre al empujar el coche hacia abajo, los difusores también generan carga aerodinámica pero con mucha menos resistencia al viento. Un aspecto que es vital a la hora de diseñar un bólido competitivo. Una persona de Ford me dijo que esta era la razón por la que Porsche había realizado algunos cambios en su nuevo 911, al mover el motor de la parte trasera al centro del vehículo, con el objetivo de tener más espacio para el difusor.

Prestaciones

Ford GT

A pesar de las apariencias, los expertos de Ford me aseguraron que el modelo de serie ganaría en una competición en línea recta. Esto no es porque el bólido de carreras sea más pesado o inferior en algún aspecto, sino por el reglamento que se aplica en la categoría LM GTE Pro. Unas normas que han sido pensadas para promover la igualdad entre los autos que participan y por tanto mejorar el espectáculo.

Antes del comienzo de la temporada los fabricantes envían los datos del bólido a la FIA (Federación Internacional de Automovilismo) y a partir de ahí el órgano rector usa un complicado algoritmo para equilibrar las prestaciones de cada coche. A los bólidos con turbo se les puede modificar la presión de éste (alterando de esa manera la potencia que rinde el motor). A los que no tienen turbo se les añade peso (van lastrados).  

¿El resultado? Que si pones al Ford GT de carreras y al modelo de calle en una prueba de aceleración, pese a que el bólido de competición saldrá primero será el coche de serie el que se lleve el gato al agua. Ello ocurre porque el Ford GT de calle ronda los 647 CV, mientras que al coche de competición, con su V6 bi-turbo “sólo” entrega unos 500 CV. Claro que cuando llegan las curvas, la carga aerodinámica del modelo de carreras hará que se ponga primero.

Los diseños para los coches de la categoría LM GTE Pro del Mundial de Resistencia están congelados, por lo que los equipos no pueden modificar los elementos del coche. Sólo está permitido realizar pequeñas mejoras aerodinámicas, al igual que variar algunos detalles del motor o de los parámetros que gobiernan la tracción. Lo que ha hecho Ford y con ello ha ganado dos segundos por vuelta en el circuito de Silverstone con respecto al coche de la pasada temporada.

6 Horas de Silverstone

Ford GT

Para diseñar el Ford GT fue necesario años de planificación, millones de dólares y un ingente trabajo. En la categoría LM GTE Pro el Ford número 67 se clasificó en la pole position, mientras que el su “hermano”, con el dorsal 66, logró el cuarto mejor tiempo en los entrenamientos. Lo que no estaba mal de cara a la carrera de seis horas de duración.

Pude ver la competición desde los boxes donde los mecánicos miraban con interés las pantallas a las que estarían pegados durante 360 minutos. Las únicas voces que oía era la de los ingenieros de cada coche, quienes son las únicas personas que tienen permiso para comunicarse con los pilotos.

Sin embargo, después de rodar en formación durante las primeras vueltas, la situación empezó a cambiar para los Ford. Uno de los coches tuvo un problema con una puerta, mientras que ambos bólidos estaban sufriendo debido a la falta de agarre del neumático delantero izquierdo. El estrés en el garaje era obvio y tras una parada para arreglar el defecto en la puerta ambos Ford volvieron a mostrarse competitivos.

Seis horas más tarde el bólido número 67 alcanzaba la victoria, batiendo sólo por segundos a Ferrari y a Porsche, con el otro Ford en cuarta posición.
Si te ha gustado esta noticia y quieres más, date de alta en nuestra newsletter: