Apple iPhone 7: todas las mejoras lo convierten en otro gran iPhone

Prueba del iPhone 7: Resistencia al agua y rediseño

Más grande es el cambio en cuanto a la resistencia y fiabilidad del Apple iPhone 7 con su recién adquirida resistencia al agua: ahora cumple oficialmente el estándar IP67 que lo hace resistente al polvo y salpicaduras.

No llega al nivel del último Sony Xperia XZ o los últimos Samsung Galaxu S7, en ambos casos IP68 (por si te lo preguntas, el seis indica resistencia al polvo y el ocho el nivel de resistencia al agua). Ahora bien mirando la letra pequeña no hay una gran diferencia entre los móviles IP67 y IP68: el Samsung S7 Edge es “más resistente” que el iPhone 7 pero solo porque puedes sumergirlo medio metro más, y en ambos casos máximo media hora.

iPhone 7: prueba a fondo

Como decía es una diferencia pequeña, y esta frase es verdad que define la mayoría de cosas que aporta el Apple iPhone 7 sobre sus antecesores. Las anteriores líneas de antena se han eliminado a los bordes del móvil para dejar una parte trasera más limpia, por ejemplo: está bien pero no es un cambio radical.

La cámara trasera abulta un poco más que antes, y el acabado Jet Black brillante es deslumbrante… mientras lo mantengas así de brillante claro. Como suele ocurrir con este tipo de acabados tan brillantes, es un imán para huellas digitales y polvo. Se limpia fácil incluso con tu camiseta, pero por lo que hemos podido observar no es difícil que se arañe ligeramente, con finos arañazos que a largo plazo estropearán mucho su aspecto, me temo. Desde luego si eres de los que no se piensa el llevar el móvil en el bolsillo junto con unas llaves o monedas, no te compres el iPhone 7 con ese acabado o te llevarás un disgusto más pronto que tarde.

iPhone 7: prueba a fondo

Yo suelo tener mucho cuidado con el material que me envían para pruebas, pero mi unidad del Apple iPhone 7 -que era como estás imaginando en color Jet Black- ya tenía algún fino arañazo por su parte baja tras pocos días de uso.

Prueba del iPhone 7: Pantalla

iPhone 7: prueba a fondo

La calidad de la pantalla es otra mejora sutil y no viene de la mano de un cambio tecnológico sino de un cambio de planteamiento por parte de Apple. Después de años calibrando sus pantallas con la referencia del perfil de color sRGB, que es algo limitado (pero antes ya era un objetivo difícil de alcanzar), Apple ha tomado como referencia el perfil DCI-P3 que es mucho más amplio y se usa en la industria del cine.

Como suelen hacer, Apple ha rebautizado este estándar y lo llama “Wide Color”: en la práctica, si pones un iPhone 6s al lado del iPhone 7 con el brilo de ambos al máximo es evidente la diferencia.

Los colores del iPhone 7 tienen más impacto y más viveza, y los negros parecen más profundos. De hecho la pantalla del nuevo móvil tiene el aspecto de las AMOLED de sus rivales, aunque no llega a tener ese aspecto espeluznante que solemos asociar con los móviles que disponen de esa tecnología.

En cualquier caso está claro que Apple sabe que haber elegido un perfil de color diferente como el DCI-P3 tiene su riesgo: que contenidos preparados para el perfil habitual aparezcan sobre saturados de colores. Así que para evitarlo algunas aplicaciones parecen devolver la pantalla al perfil sRGB para asegurar la compatibilidad, y ahí es donde algunas mediciones de la pantalla arrojan resultados extraños.

iPhone 7: prueba a fondo

Como nuestras pruebas se hacen a través de un navegador, y en ese navegador el iPhone 7 parece cambiar a sRGB en lugar de mantener Wide Color, la precisión de color sale muy alta: un 95,8 por ciento del sRGB, que es un resultado sobresaliente. Pero eso explica que al probar el perfil DCI-P3 el resultado es mucho menos bueno, solo un 73,5 por ciento, pero como decíamos debido a que el navegador cambia de perfil (quizás estamos acostumbrados a observar cambios en brillo pero estos cambios de color son obvios al entrar en algunas aplicaciones).

Al final la conclusión es que el iPhone 7 es tan bueno como siempre para representar colores normales cuando lo necesita, y todavía se ve mejor y más vivo cuando puede: en la pantalla de inicio, reproduciendo vídeos, etcétera. En resumidas cuentas es una pantalla excelente y al nivel de cualquier otro móvil actual destacable en ese aspecto.

Curiosamente la pantalla del iPhone 7 no nos midió un brillo tan bueno como la del iPhone 6s, pues medimos 540cd/m² con el brillo al máximo y la pantalla en blanco, ni tampoco su nivel de contraste quedó por delante de su predecesor al estar en 1,458:1.

Pero son muy buenas cifras y a simple vista el iPhone 7 se aprecia como un paso adelante, más vivo, más colorido, te engancha enseguida.

Prueba del iPhone 7: Altavoces

El sonido ha recibido una mejora notable en esta generación ya que, por primera vez, los iPhone disponen de altavoces en estéreo. La configuración es un poco extraña porque hay un altavoz en la parte alta, detrás del de oído, y el otro está en la posición habitual por detrás de la rejilla a la derecha de la parte inferior del dispositivo.

Sí, digo bien, la rejilla derecha: Apple ha eliminado el jack de auriculares de la parte izquierda y en su lugar ha colocado una rejilla, pero ésa no esconde ningún altavoz por dentro y parece estar ahí por motivos estéticos. Te aseguro que por ahí no sale ningún sonido.

A pesar de esto los dos altavoces del iPhone 7 suenan mejor que el único del iPhone 6s, con algo más de volumen y presencia. Pero no esperes demasiado, las leyes de la física dictan cuántos graves y “cuerpo” puede esperarse de cierto tamaño del altavoz, y por eso el sonido sigue siendo algo “fino”, pero por lo menos el segundo altavoz impide que el sonido desaparezca según cómo sujetas el móvil con tu mano.

Prueba del iPhone 7: Cámara

iPhone 7: prueba a fondo

En cuanto a la cámara, el juicio es un poco maś complicado. Visto por encima, debería ser mucho mejor y aunque no recibe las dos cámaras de su hermano mayor, ni un salto en resolución (sigue haciendo fotos de 12MP y vídeos en 4K), hay una serie de mejoras que deberían traducirse en mejores fotos.

Por ejemplo, ahora dispone de estabilizador óptico que era algo reservado para el iPhone 7 Plus hasta ahora. También tiene un procesador óptico de señal optimizado que debe encargarse de que mejore la reducción de ruido y conseguir mejor procesado HDR. También, más apertura (f/1.8) que permite el paso de un 50 por ciento más de luz, una lente de seis elementos y un flash con cuatro LED para rematar la lista de mejoras.

En mis primeras pruebas el estabilizador óptico de imagen se mostró eficaz: con buena luz el iPhone 7 captura imágenes con un ISO más bajo y velocidad de disparo más alta que el iPhone 6s, y por ello puede congelar mejor la acción y ofrecer fotos más nítidas.

Con poca luz las imágenes suelen capturarse con menor sensibilidad ISO y velocidades más rápidas, que también debería ofrecer imágenes más limpias y brillantes o coloridas. En la práctica es lo que ocurre casi siempre.

Miras las imágenes que hemos puesto, disparadas con poca luz (fluorescentes de oficina). A la izquierda la imagen tomada con el iPhone 6s tiene mucho menos colorido que la del iPhone 7 a la derecha, que también está más viva.

Pero aún así hay problemas con la imagen del iPhone 7. Las sombras de fondo se muestran con una textura peor, que se ve más si las amplías, y eso sin tomar las fotos usando el zoom digital que empeoraría la cosa. Y no solo eso, hay menos grano que en la foto del iPhone 6s, pero la gradación entre zonas claras y oscuras es menos suave y natural.

Siendo honestos en ambos casos, y casi siempre, las fotos de la cámara trasera del iPhone 7 son mucho mejores que las del iPhone 6s. Las ventajas técnicas de la mayor apertura y uso de estabilizador óptico de imagen son indudables y superan los posibles problemas de procesado que causan esos efectos de pixelado en bloque, pero esto último es algo que Apple podrá resolver o mejorar en próximas actualizaciones de software. Es, en resumidas cuentas, una cámara excelente que seguro se pulirá pronto.

Por otra parte, es también evidente que no ha sido una mejora tan grande como para superar al Samsung Galaxy S7 Edge, cuya cámara sigue siendo la mejor de cualquier móvil del mercado para mi gusto.

De hecho hay un cambio más grande en la cámara frontal, que pasa de 5 a 7 megapíxeles. Ofrece imágenes con más detalle y un contraste superior al iPhone 6s, y me pareció que el flash simulado (la pantalla se queda un instante brillando a tope en amarillo pálido para iluminarte) parece activarse mejor en el iPhone 7.

Esto significa que obtienes selfies más naturales en condiciones de poca luz, lo cual es estupendo si eres más guapo/a que yo, o te gusta hacerte fotos haciendo payasadas…

Sigue leyendo: Prueba del iPhone 7. Velocidad y prestaciones…

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