BQ Aquaris X Pro: el mejor teléfono Android de gama media es español

No nos gusta empezar una historia desvelando tan pronto el final, pero es que en este caso haremos la excepción. El BQ Aquaris X Pro nos parece ahora mismo el mejor terminal Android de gama media del mercado -o uno de los dos o tres mejores, según qué valores personalmente-. Lo dejamos así de claro aquí mismo porque así no leerás esta prueba como otro análisis cualquiera de un móvil, sino a sabiendas de qué estamos hablando y por qué destacamos sus puntos fuertes y criticamos sus (pocos) puntos débiles. Si te da igual tener un móvil de marca “no premium” ni necesitas las ultimísimas prestaciones para juegos, tal vez este BQ sea el mejor candidato a ser tu próximo terminal. Y, ahora sí, empecemos por el principio…

BQ Aquaris X Pro

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BQ Aquaris X Pro

 

BQ Aquaris X Pro: antecedentes y descripción

No hace tanto que probamos el Aquaris X y este “Pro” mantiene muchas similitudes con su hermano, aunque como veremos en la práctica hay diferencias notables y nos ha resultado mucho más satisfactorio. La memoria RAM del BQ Aquaris X Pro aumenta hasta los 4 GB y ahí debe estar la clave del buen rendimiento de este terminal, junto con la nueva versión de Android quizás, respecto al Aquaris X que probamos (apenas cambia nada más). En cuanto a almacenamiento existen versiones de 32, 64 (la que probamos) y hasta 128 GB. Los materiales son mejores (cristal mejorado delante y cristal por detrás) y la cámara también evoluciona al montar uno de los mejores sensores del mercado (el mismo de los Samsung S7).

Por lo tanto estamos ante un terminal con pantalla de 5,2 pulgadas y resolución Full HD (es decir 1.980 x 1.080 píxeles). Más que suficiente resolución, pues con esto supera los 400 puntos por pulgadas de densidad (y al ojo, sin una lupa, le cuesta distinguir más allá de 300). La pantalla es IPS (LCD) y alcanza 650 Nits de brillo máximo, a lo que ayuda su tecnología de Quantum Dots, de algún modo similar a las pantallas QLED de las teles Samsung. El procesador es un Qualcomm Snapdragon 626 de ocho núcleos a 2.2 Ghz. La batería es de notable capacidad, 3.100 mAh y es posible cargarla muy rápido: el móvil viene de serie con cargador Quick Charge 3.0 y cable correspondiente de buena sección.

BQ Aquaris X Pro

En cuanto a las cámaras, la trasera usa el citado sensor de 12 MP Samsung S5K2L7SX ‘Dual Pixel’, tiene una excelente apertura f/1.8, 6 lentes Largan, flash de doble tono y estabilización de vídeo. La cámara frontal también usa un sensor Samsung, en este caso de 8 MP (referencia S5K4H8YX), con también buena apertura f/2.0, 3 lentes y algo que no muchos tienen, flash frontal.

La conectividad es la habitual, es decir 4G+/LTE clase 6, con USB 2.1 tipo C, Bluetooth 4.2, GPS, NFC. Tiene el lector de huellas en la parte trasera, cómodo y rápido como veremos. Tiene salida de auriculares estándar (jack estéreo de 3’5 mm), abertura para el altavoz (normalito) y un acceso para las tarjetas: dos nano-SIM (el móvil es capaz de gestionar dos líneas) o una más una microSD. El BQ Aquaris X Pro mide 146.5 x 72.7 x 7.8 mm y pesa 158 gramos. Existe en colores blanco (el probado) o negro, y nuestra unidad venía con una funda propia BQ de goma dura con la que quedaba bien protegido y se sujetaba perfecto (con la trasera de cristal, si no, resbala mucho en la mano y sobre la mesa u otros objetos).

BQ Aquaris X Pro: en la caja y en la mano

BQ Aquaris X Pro

Nuestro BQ venía (y se comercializa así) con Android 7.1 Nougat. Además, como es (buena) costumbre en BQ, viene con el sistema operativo prácticamente limpio, sin excesivos añadidos ni capas que pueden ralentizarlo. Apenas está la aplicación de la cámara, la que hay para contratar la garantía y seguro BQ, y poco más.

Como hemos comentado en la caja venía, igual que con el Aquaris X, un cargador rápido. Es un Qualcomm Quick Charge 3.0, que en otras marcas tendría un coste extra al ser opcional. La caja en sí tiene un diseño correcto y protege bien el terminal, algo que siempre viene bien de cara al eventual envío si lo compramos a distancia. También, como nos encontramos en el caso del BQ Aquaris X, venía sin auriculares: como en aquella ocasión, preferimos esta opción porque así no nos encarecen el terminal montando auriculares que nosotros solemos desechar (todavía nos tienen que convencer algunos de los ofrecidos de serie).

Las primeras sensaciones con el BQ Aquaris en la mano son muy buenas. Se nota un terminal bien acabado, algo pesado quizás (lo que ayuda a esa sensación de “bien hecho”). Ya hemos comentado que su trasera es en cristal (el Aquaris X era policarbonato), los laterales son metálicos. En la mano, aunque resbala un poco (cuidado), se siente un terminal de gama alta. La funda BQ que nos enviaron con el móvil era muy fina, fácil de poner, pero protectora y evitaba esa sensación de que le móvil se te vaya a caer o resbale sobre la mesa.

BQ Aquaris X Pro

 

La trasera es totalmente lisa (la cámara ni nada sobresale), otro buen punto. El sensor de huellas, igual que en el Aquaris X en la parte trasera, funciona igual de bien. Siempre que cogíamos el teléfono nuestro dedo índice iba inconscientemente hacia el sensor desbloqueándolo al acto. Perfecto. La única pega es si solemos dejar el móvil sobre la mesa, trabajando por ejemplo, pues hay que cogerlo para desbloquearlo. Delante tenemos en la parte baja los tres botones que, como es tradición BQ, no tienen iluminación sino unos puntitos reflectantes (que de noche no se ven). En cuanto lleva uno unos días con el móvil se acostumbra, ésa es la verdad.

Los botones laterales también son tan prácticos y agradecidos como el detector de huellas. Me pareció genial que el botón permita activar la cámara: estando de vacaciones, me permitió usar el móvil como cámara con sólo ese gesto siempre que quise. Los de volumen (u otra función según la App) también se manejan sin problema. La verdad es que le BQ Aquaris X (Pro) es un móvil ergonómico y agradable de manejar. Por último apuntar que la trampilla izquierda da acceso a las SIM o tarjeta microSD. Nuestro móvil era de 64 GB y venía con más de 50 Gb libres, pero si aún así necesitamos más podremos meter una tarjeta de memoria, ahí está el hueco. Si además necesitamos usar dos líneas (SIM) no será posible: como en muchos otros terminales, el acceso da para dos SIM o una SIM y una microSD.

Además de la conexión USB-C inferior, ahí abajo está la abertura para el altavoz incorporado. No nos gustó mucho cómo sonaba con música, pero curiosamente sí con voces: usando el móvil para grabar entrevistas por ejemplo, era más fácil escribirla escuchando directamente. De todos modos la salida para jack estéreo normal permite usar nuestros auriculares favoritos, y suena muy bien salvo que usemos algún modelo particularmente difícil de amplificar. Otra cosa que “obliga” a usar auriculares es la radio: como anteriores BQ, este modelo tiene sintonizador FM interno pero sólo funciona con auriculares (cuyo cable hace de antena). En nuestra opinión es una decisión estupenda incluirla la clásica radio FM en el móvil: sigue siendo la forma (gratuita) más sencilla y eficaz de tener música.

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