¡Deja que la Fitbit Charge 2 te ponga en forma!

Prueba de la Fitbit Charge 2: prestaciones y vida de batería

¿Ejercicios de respiración? Sí, es nuevo. Y sí, como Apple con su nuevo watchOS3, Fitbit ha introducido la meditación como parte de su paquete de bienestar, y sin que sea un añadido exagerado, la verdad es que está muy bien implementado. Basta tocar la pantalla para elegir dos o cinco minutos, y aguantar al botón para empezar. El Fitbit te dirá cuándo tomar aire y cuándo soltarlo en función de tu ritmo cardíaco de cada momento, y el resultado es un estado más tranquilo y relajado. Perfecto antes de un examen, por ejemplo, o de una entrevista complicada.

No sé si a la mayoría de usuarios de Fitbit les parecerá interesante, pero me da igual. No es tan evolucionado o profundo como la InteraXon Muse, por ejemplo, pero cuesta la mitad y hace más cosas. Los programas habituales de Fitbit de seguimiento de pasos y calorías funcionan muy bien, y de vez en cuando te da avisos para que te muevas un poco cuando llevas mucho rato quieto. En mi día a día de esta semana el seguimiento del monitor de ritmo cardíaco parece correcto, dejándome a unos 60 en reposo y llegando a más de 140 cuando subo rápido las escaleras del metro.

Fitbit Charge 2 Prueba

A pesar de la pantalla más grande del Fitbit Charge 2, la vida de la batería no parece haber sufrido por ello y sigue durando cinco días sin necesitar recarga. Esa vida de batería es muy buena y ayuda el que Fitbit te envía un correo electrónico cuando detecta que el dispositivo se está quedando sin batería.

No es un sistema perfecto pero suele servir como aviso para los olvidadizos. Y menos mal que lo hace, porque por desgracia Fitbit ha vuelto a “regalarnos” con un cable propietario de carga. Sí, ni siquiera el cable de tu “viejo” Charge HR (poco más de un año en el mercado) valdrá. Parece que a alguien en la compañía le encanta inventar nuevos conectores cada vez, pero para el resto de nosotros no tiene ninguna gracia, menos cuando el cablecito cuesta la friolera de 20 euros, por si lo pierdes o necesitas otro.

La larga duración de la batería del Charge 2 se debe, en parte, a que no tiene GPS, y eso como supondrás significa que todos los cálculos de distancias serán aproximaciones a no ser que tengas el soporte de un móvil con su GPS conectado y comunicándose con el Fitbit. Es una ausencia decepcionante, pero es el precio a pagar por tener tanta vida de batería y, más importante, que su precio no se dispare. Si necesitas como sea un Fitbit con sensor GPS propio, no hay problema, existe y se llama Fitbit Surge, uno de los miembros más antiguos de la familia, y que por ello tiene algunos inconvenientes (aspecto viejuno, sin correas intercambiables) y cuesta casi cien euros más.

Fitbit Charge 2 Prueba

La aplicación se mantiene como antes, así que cualquiera que haya usado una Fitbit antes estará como en casa, y una casa muy bien organizada. Toda la información se presenta limpiamente con gráficos que muestran cómo progresas, y puedes compartirlo y competir con otros amigos que usen Fitbit para ver el progreso común, etcétera. Hay retos que se pueden proponer y medallas que ganar a base de estar más sano y en forma, pero tampoco es algo que moleste o esté ahí todo el tiempo, y puedes dejar que esté de fondo y tú centrarte en lo que te interese, y repasarlo un día que tengas tiempo.

Me parece muy positivo y original que la pulsera cobre vida para decirte “¡Muévete!” o “Te quedan 10 minutos para dar 100 pasos” (y así cumplir el objetivo de dar 250 pasos cada hora). A veces consigue “picarme”, me levanto y salgo a la calle a dar un paseo.

Si practicas algún deporte, puedes programarlo para que sepa lo que estás haciendo y lo incluya en el cálculo diario de ejercicio, calorías, etc. Recuerda que si ese deporte es natación, debes quitarte la Fitbit Charge 2.

Si no lo programas, lo detecta por el tipo de movimiento y lo registra también, aunque puede llevarle unos minutos. Yo practico bicicleta elíptica y me pilló enseguida.

Prueba de la Fitbit Charge 2: Ponte a dieta

Los usuarios pro que quieran sacarle el máximo partido a la Fitbit Charge 2 tienen a su disposición un sinfín de posibilidades. Me pareció muy curioso el seguimiento de peso y dieta que hace. Requiere algo de tiempo programando alimentos, pero una vez tienes la base de tu dieta introducida en la aplicación, ya solo tienes que decirle qué cantidad de ese alimento has ingerido en cada comida, de forma que va calculando las calorías que tomas, las compara con las que gastas diariamente y te va orientando y cambiando los objetivos.

Otra utilidad que le encuentro es el monitor de sueño. La aplicación te puede ayudar con esto si eres de los que duerme mal o sufre de insomnio. Puedes programas la Fitbit Charge 2 para decirle qué horas diarias quieres dormir y ella misma te anima a irte a la cama para que cumplas ese objetivo. También puedes decirle que te despierte todos los días a una hora determinada y ella buscará tu momento de sueño más débil alrededor de esa hora para despertarte.

Un consejo: Dedícale algo de tiempo y alucinarás con todas las posibilidades que te ofrece la Fitbit Charge 2 a un precio muy contenido. ¡Sácale todo el partido!

Prueba de la Fitbit Charge 2: veredicto

Fitbit Charge 2 Prueba

Aparte de un par de detalles malos, es complicado encontrar defectos al Fitbit Charge 2. Vale, es algo más caro que el modelo al que reemplaza, pero los cambios cosméticos y de diseño por sí solos ya valen la pequeña diferencia. Y el que no tenga GPS es la única cosa que le falta, y tiene todo lo que cualquiera que no sea un deportista semiprofesional puede necesitar, en un formato muy atractivo y práctico.

No estábamos tan contentos con la anterior y correcta Fitbit Charge HR, porque no era muy confortable a largo plazo, y ponía por delante la funcionalidad; tampoco se podía personalizar. Fitbit ha resuelto todos y cada uno de mis puntos negativos, y nos ha dado un dispositivo que ha sido sencillamente delicioso poder probar. Esta empresa que nació para contar pasos está dando saltos, y el salto de la Charge con o sin HR a esta Charge 2 es un salto en la dirección adecuada.

Prueba de la Fitbit Charge 2: Unboxing

Fitbit ha cambiado el empaquetado de su Charge también con la llegada de la segunda generación. Si antes la caja era más parecida a la de una cámara deportiva con el dispositivo a la vista como en una urna y el resto de los accesorios escondidos en la caja, ahora el packaging es similar al de un teléfono móvil o smartwatch.

Fitbit Charge 2: Unboxing

Imagen 1 De 9

Fitbit Charge 2: Unboxing

Muy cuidado, eso sí. Al abrir la tapa de la caja que se adhiere por imanes, encontramos la Fitbit Charge 2 a la derecha y, a la izquierda, un sobre de cartón que contiene el aviso de seguridad y una tarjeta para que hagas la puesta a punto de forma sencilla a través de fitbit.com/setup. Debajo de él hay una pequeña caja que contiene el cable de carga, que es totalmente diferente al de la primera generación. El nuevo tiene una pinza con un hueco en el que encaja el botón, para que pongas la Charge 2 a cargar.

Prueba de la Fitbit Charge 2: Actualización

Fitbit ha lanzado recientemente una actualización gratuita del software de la pulsera de actividad Charge 2, mejorando algunos aspectos. Entre los cambios de esta puesta al día encontramos:

Pausa y reinicio de ejercicios: Ahora puedes decirle a tu Fitbit Charge 2 qué partes de tu entrenamiento en modo multideporte quieres que registre. Solo tienes que pulsar el botón al principio y al final. Puedes detener el tracking en cualquier momento y reiniciarlo cuando retomes el ejercicio. De esta forma tu pulsera solo registra el tiempo que estás realmente activo.

Nueva visualización Heart Rate Zone: Con tu Fitbit Charge 2 puedes visualizar tus pulsaciones por rangos, para saber en qué rango te encuentras y cómo debes aumentar el esfuerzo para subir al rango superior.

Sesión de relajación asistida: Durante la sesión de respiración guiada sentirás una ligera vibración que te marcará el momento en el que tienes que inspirar. De esta forma puedes realizar la sesión con los ojos cerrados y relajarte sin estar pendiente de la pantalla.

Indicador de carga de la batería: El porcentaje de carga de la batería disponible se mostrará en la pantalla, con lo que ahora te será mucho más fácil saber cuándo tienes que cargar tu Charge 2. 

Nuevos diseños de reloj: la pulsera de actividad Fitbit Charge 2 tiene más modos de reloj personalizables. En todos ellos te mostrará la hora y los minutos, a los que puedes añadir los segundos, los pasos acumulados en el día o el ritmo cardíaco, entre otros.

No molestar: Activa o desactiva las notificaciones de la Fitbit Charge 2 directamente desde el dispositivo, de esta forma te puedes concentrar en lo que estés haciendo en ese momento, sin distracciones.

Si te ha gustado este artículo, suscríbete a nuestra newsletter para saber más:

Deja un comentario