Lenovo Yoga Book: El portátil más extraño de 2016

lenovo-yoga-book-1

Imagen 1 De 5

Lenovo Yoga Book

El Lenovo Yoga Book no se parece a ningún portátil que hayamos visto antes. Cerrado es muy atractivo, con un ancho casi imposible de 9,6 mm. Ha sido hecho en aleación de magnesio de color negro y cuenta con un sistema de bisagra realizado con mucho gusto. Sólo pesa 690 gramos y cuando lo abrimos encontramos un portátil provisto de Windows 10 con una brillante pantalla táctil con tecnología IPS (In-Plane Switching) de 10,1 pulgadas (1.920 x 1.200).

Vale, cuando decimos que no se parece a ningún otro portátil que hayamos visto antes no es exactamente cierto. Lenovo también hace una versión Android del Yoga Book, que además nos impresionó mucho cuando la probamos. Aparte del color (el Android Yoga Book está disponible en oro o gris), esta versión con Windows es idéntica en el apartado físico, tanto por fuera como por dentro.

5-lenovoyogabook

Lenovo Yoga Book: El teclado “Halo”

Lo que significa que comparte la característica más llamativa de la versión Android: el futurista teclado “Halo”, que brilla desde una superficie táctil y completamente lisa. Esto es lo que permite al Yoga Book ser tan increíblemente delgado, además viene con un inteligente truco: Al tocar el botón del puntero las letras desaparecen. Entonces la mitad inferior del Yoga Book se convierte en una tablet de 10.1 pulgadas, donde puedes dibujar o escribir con el puntero que viene de serie.

Esto podría hacer del Yoga Book un buen acompañante para aquellos a los que les guste tomar notas a mano o hacer dibujos. El Office Mobile viene preinstalado y la integración con OneNote es perfecta, por lo que puedes grabar tus notas directamente en la página y sincronizarlas con otros sistemas a través de OneDrive. Reconoce 2.048 niveles de presión por lo que se pueden hacer dibujos muy artísticos.

2-lenovoyogabook

Claro que tomar notas en una tablet puede ser una experiencia extraña: escribes en un plano y la “tinta” aparece en otro. Una solución es doblar completamente la pantalla poniendo al dispositivo en modo tablet (el gran argumento de la gama Yoga de Lenovo) y escribir directamente sobre la pantalla.

Hay otra opción, Lenovo llama a su puntero “Real Pen” porque poniendo uno de los cartuchos que trae de serie lo puedes convertir en un bolígrafo. En el paquete también viene un aparato para sujetar el papel que funciona por imanes por lo que puedes poner unos cuantos folios encima de la zona del tablet. Así es posible escribir de manera convencional en el papel mientras que OneNote va creando de manera simultánea una copa digital que se puede archivar y compartir con facilidad.

Es una buena idea, no cabe duda de que es divertido coger el Yoga Book, escribir lo que tengas en la cabeza y ver cómo aparece de manera digital a la izquierda. Pero dudamos que ni siquiera los más amigos de la escritura manual utilicen esta posibilidad todos los días. Hay que usar una app determinada, un boli determinado, un aparato para sujetar el papel determinado y unos folios determinados. Quizá es un poco complicado. Mucho más fácil es usar un cuaderno de anillas de toda la vida y escribir como nos enseñaron en el cole.

8-lenovoyogabook

Si el tema del “Real Pen” no te seduce, por desgracia el Yoga Book no tiene muchos más atractivos. El procesador Atom x5-Z8550 no es lo suficientemente rápido para emplearlo con Windows 10. Los 4 GB de RAM tampoco son muchos, al igual que la memoria de 64 GB, aunque se puede aumentar con una tarjeta microSD. Al ser tan delgado en el dispositivo no hay espacio para los puertos normales. Lo único que hay es un micro-HDMI y un micro-USB (que se usa para cargar el portátil y para conectar otros aparatos a través de un adaptador OTG –que no viene de serie–).

Tienes que darte por satisfecho con el “teclado” plano, pues con un poco de práctica es posible teclear con bastante exactitud pero nunca a toda velocidad. No es raro dudar si realmente tus dedos están apretando en el sitio correcto. El software de autocorrección de Lenovo no es gran cosa, aunque se puede habilitar el portátil para que emita una ligera vibración y oigamos un suave “click” cada vez que se pulse una tecla, pero la sensación es débil y el sonido va con algo de retraso.

El panel táctil es muy pequeño y tiene los botones de izquierda y derecha en los extremos en vez de en la parte baja, así que incluso cuando cambias de teclado a ratón su uso es frustrante.

Estas deficiencias no parecían ser tan importantes en la versión Android del Yoga Book pues ese sistema operativo siempre ha sido diseñado como una plataforma sencilla para dispositivos táctiles. Con Windows lo de la tablet realmente no ha acabado de despegar. Uno siempre al final tiene que escribir largos correos electrónicos y documentos de todo tipo. Además de tener la necesidad de conectar otros periféricos y poder disfrutar de un disco duro con suficiente capacidad para almacenar mucha información y diferentes app. En todo esto el Yoga Book decepciona.

9-lenovoyogabook

Lenovo Yoga Book: Veredicto

No queremos restarle mérito a lo que Lenovo ha hecho con el Yoga Book. Es una gran aparato con una tablet excelente que nos permite escribir a mano alzada y que dispone de una estructura súper delgada y atractiva. La pantalla es otro de sus puntos fuertes, con una gran resolución y un brillo de 422 cd/m². Pero ni tiene la potencia ni la versatilidad suficiente como para recomendarlo como un portátil para todo uso. La versión con Android es una opción más interesante y cuesta 100 euros menos.

Deja un comentario