LG G5: el smartphone que sigue su propio camino

¿Merece la pena gastar 150 euros en esta sutil diferencia? Supongo que dependerá de las prioridades de cada uno, pero en mi opinión y con mis oídos y auriculares, no. Si no te gusta cómo suena el G5, te diría que compres un amplificador dedicado con su batería, pues hay mucha oferta y productos muy buenos. Uno de esos hará mayor diferencia que el módulo B&O y te costará menos, de hecho podrías comprar mejores auriculares y salir ganando todavía más calidad de sonido. En cualquier caso sí es cierto que la calidad de sonido del LG G5, sin extras, deja un poco que desear.

Y… estos son los dos módulos de expansión disponibles para el G5: como ves, no hay mucho donde elegir ni nada muy destacable. Por eso realmente me pregunto si alguien los comprará, sospecho que no, y solo si LG soporta este sistema en próximos móviles, y la oferta aumenta, es una idea que puede cuajar bien. Si no, será otra buena idea que habrá llegado y se habrá dejado de lado.

Prueba del LG G5: LG 360 VR

LG G5 Prueba

Además de los dos módulos de expansión, LG ofrece para el G5 lo que ellos llaman “Amigos”, es decir, accesorios que sirven exclusivamente para este terminal y que se usan cargando la aplicación LG Friends Manager.

Hay unas gafas de Realidad Virtual, las LG 360 VR, una cámara de 360 grados (la LG 360 Cam) y un robot esférico teledirigido. Nos enviaron las gafas y la cámara para la prueba, pero antes de que te gastes los 200 euros que cuestan los “amigos”, espera porque no son para tanto.

Empezamos por las gafas. Estas se conectan al puerto USB-C del LG G5 y funcionan como las Samsung Gear VR.

LG G5 Gafas VR

La buena noticia es que son de una pieza y como contiene su propia pantalla (es de 1’88 pulgadas y 920×720 píxeles partida) abulta mucho menos que la Samsung. La de Samsung parece unas gafas de esquí, mientras que las LG parece unas gafas de sol normales, con patillas plegables. Incluso trae su funda rígida.

Un vistazo a las gafas nos revela un conector para auriculares (jack 3,5mm) bajo el ojo izquierdo, dos botones sobre el ojo derecho y un sensor de proximidad entre las lentes, por dentro, para que la gafa sepa que la llevas puesta.

Pero aquí empiezan los problemas, en cuanto te las pones. LG no ha hecho un gran trabajo pensando en la comodidad, y cuando llevas más de unos minutos con ellas te sientes fatal, apretándote en los lados de la cabeza y el puente de la nariz.

LG G5 Gafas VR

Además es difícil de ajustarlas para tener una imagen nítida. Tienes que apartar lo que bloquea la luz para ajustar las lentes. Y por último incluso cuando consigues tener todo ajustado, la imagen es de baja resolución y obviamente pixelada.

Por si fuera poco, no hay contenidos. O no hay ninguno que merezca la pena: algunas experiencias turísticas a través de la aplicación Jaunt VR, algunos vídeos de YouTube, y para de contar. En fin, estarás de acuerdo que no es mucho por 200 euros.

Prueba del LG G5: LG 360 Cam

LG G5: CAM 360

La cámara de 360 grados es algo más eficaz. Igual que la Ricoh Theta S que probamos hará un año y la inminente Samsung Gear 360, tiene un par de cámaras con objetivos angulares y sensores de 13 megapíxeles que apuntan en direcciones opuestas, para capturar imágenes en 360 grados con 26 megapíxeles y vídeo de hasta 2K.

Al contrario que las gafas 360 VR, esta cámara del tamaño de la palma de la mano se conecta al móvil por WiFi y las imágenes y vídeos se guardan en una microSD instalada en una ranura en su base.

LG G5 360 CAM

De nuevo, suena muy bien, pero en la práctica no resulta tan bueno. Es divertido jugar con la cámara al principio, y es una forma fácil de hacer fotos de interiores por ejemplo, así que imagino a un agente inmobiliario dándole muy buen uso.

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