Polar M430: Fantásticas funciones en un diseño algo aparatoso

Quiero volver a hablar un poco de la enorme autonomía de la batería. Vaya por delante que tenía desconectada la función que monitoriza de manera constante las pulsaciones, el caso es que la batería dura más de dos semanas incluyendo un par de sesiones de media hora con el GPS. Polar declara 20 días con un uso normal u ocho horas con el GPS activado de forma constante. No sé si hay algún otro monitor de actividad capaz de estas prestaciones. Aunque no todo es color de rosa en este aspecto pues no te avisa mucho cuando te estás quedando sin batería. De hecho, una vez que estaba a punto de empezar a correr al apretar el botón me salió una notificación avisando de que tenía que cargarlo primero. Otro punto a tener en cuenta es que el cargador es específico para este dispositivo, por lo que no tendrás mucha facilidad para usar otro en una emergencia.

Polar M430

El reloj permite hacer una prueba de forma física e incluso te pide que estés quieto mientras mide tus niveles máximos de VO2 (que es la cantidad máxima de oxígeno que el organismo puede absorber, transportar y consumir en un tiempo determinado. Es la sangre que nuestro organismo puede transportar y metabolizar). Por supuesto los datos no van a ser tan exactos como los de un test profesional en el que hay que llevar una máscara y correr sobre una cinta, pero te da una idea general sobre si todo tu esfuerzo está mereciendo la pena.

Polar M430: App

La app Polar Flow continúa con la filosofía del diseño limpio y sencillo para dividirlo todo en actividad y sueño. En lo que se refiere al primer aspecto, el dispositivo ofrece un mapa de la carrera, además de dar los tiempos por vuelta, velocidad y ritmo. Cada ronda queda grabada por lo que puedes seguir tus progresos.

La monitorización del sueño es una parte muy importante de la app. Debo admitir que el reloj me pareció un poco incómodo para dormir todas las noches con él puesto, pero lo usé lo suficiente para hacerme una idea y no es nada revolucionario. Sigue el movimiento de los brazos durante la noche para comprobar si eres un culillo inquieto además de monitorizar las pulsaciones cuando posiblemente se está en la fase de sueño más profunda.

Polar M430

 

La app está muy bien pero lo más interesante es que puedes ver todo en la web. Lo que es muy práctico para estudiar las veces que se ha salido a correr en una pantalla más grande. Además, cuenta con una función experimental llamada “Relive” (revivir) que crea un pequeño vídeo de la ronda que elijas en el que no falta sonido, estadísticas, el mapa de la ruta y fotos de Google Streetview. Como puedes ver en la foto de abajo:

Polar M430

Aunque no todo es perfecto porque Polar pensó que un servidor no estaba en Londres sino en Mongolia…

Polar M430

A pesar de esto es difícil encontrarle defectos a la app, salvo cosas que están fuera de su control. Por ejemplo, que la gente usa menos Polar Flow que Fitbit por lo que no vas a tener muchas interacciones con tus amigos. Es posible conectarse con otras apps como MyFitnessPal, Strava, Nike+ y Google Fit. Otra funcionalidad es la capacidad de añadir los resultados de Polar a Google calendar.

Polar M430

Polar M430: Veredicto

Tengo dos opiniones sobre el Polar M430. La primera es que, como reloj de diario, no vale. Es feo, aparatoso, su pantalla monocromática no es atractiva y no es cómodo si lo tienes puesto durante mucho tiempo. No es como el Fitbit Ionic, Garmin Vivosmart HR+ o Samsung Gear Fit2, los cuales puedes llevar todo el tiempo sin problemas. Ello hace que la monitorización del sueño, el que cuente los pasos o te de notificaciones sea menos práctico, pues, ¿si no llevas siempre el reloj para qué quieres esas funcionalidades?

Pero si lo usamos como un monitor para correr, entonces no tiene ningún defecto. De todos los dispositivos que he usado, este es probablemente el mejor en su segmento de precio. ¿Por qué? Es muy preciso, fácil de usar en una carrera, muestra bien la información y la batería dura semanas. Además, tiene funciones extras como apretar un botón para marcar una vuelta o añadir tus carreras en Google Galendar.

Así que al final depende de lo que estés buscando. Si quieres un “wearable” para correr, entonces hay pocos cacharros mejores. Si lo que deseas es un smartwatch elegante que además sirva para salir a hacer ejercicio, en ese caso es mejor que busques por otro lado.

Si tu vida es correr y te puedes permitir los 230 euros que cuesta el Polar M430, entonces creo que la búsqueda ha terminado.

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