Probamos el Samsung Galaxy S8: Un móvil casi perfecto

El Samsung Galaxy S8 es el mejor móvil Android del mercado. Hace unos años la pelea por este título estaba abierta. Un año ganaba HTC, luego LG brillaba a la siguiente temporada. En los últimos tiempos la lista ha sido más predecible: Samsung Galaxy S5, Samsung Galaxy S6 y Samsung Galaxy S7.

Ahora las cosas han cambiado debido a varias circunstancias. Para empezar, hasta un móvil económico ya ofrece las prestaciones que reclama la mayoría de la gente. Otro asunto a tener en cuenta es el Galaxy Note 7, que yace de cuerpo presente después de haber estado en el mercado menos de dos meses debido a una molesta propensión a explotar mientras se cargaba.

Sabíamos que el Samsung Galaxy S8 iba a ser bueno pero la competencia no se duerme. Además tendría que justificar su precio de 809 euros.

Samsung Galaxy S8

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Samsung Galaxy S8

Sí, es bueno, muy bueno. Es el mejor móvil que puedas comprar. En cuanto a si merece la pena pagar lo que cuesta, eso es algo que tendrás que decidir tú y tu bolsillo. Al menos, espero que estas líneas te ayuden a lo hora de pedir un préstamos al banco.

Samsung Galaxy S8: Diseño

Déjame empezar diciendo que el vídeo que Samsung mostró antes de que el S8 viese la luz fue un poco exagerado. Decía que te haría plantearte cómo es un móvil. Y realmente el Galaxy S8 no te lleva a pensar eso, a menos que tengas una imaginación muy calenturienta. Es simplemente un trozo de metal y cristal, sólo que es muy bonito.

 

El vídeo lo que sugería es que se iba a eliminar el botón físico de inicio. Lo que es importante pero no es el primer móvil de Android que hace esto, mi fiel HTC One M8 tampoco tiene botón de inicio. Lo que es diferente son las dimensiones: ahora es más grande y en la mano se muestra muy cómodo.

En estos momentos mi móvil principal es un Samsung Galaxy S7, que es estrecho y atractivo pero el Galaxy S8 le pasa por encima. Si los pones uno al lado del otro las diferencias son obvias. No es mucho más grande pero usa el espacio de manera más eficaz. La pantalla ocupa el 84 % (frente al 72 % en el S7). Sólo pesa 3 gramos más y es 0,1 mm más ancho. Lo que no deja de ser extraño porque si lo pones uno junto al otro en una mesa, el Samsung Galaxy S8 parece claramente más estrecho.

Samsung Galaxy S8

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Esta vez tendrás bordes curvos te gusten o no, junto con un atractivo chasis de metal. Se puede hablar mucho de si es útil o no pero la realidad es que tiene una pinta muy atractiva. Mi consejo es que asegures el móvil porque me da que cambiar la pantalla no va a ser barato.

El teléfono tiene tres características de la anterior generación: Certificación IP68 lo que significa que es impermeable hasta 1,5 metros durante media hora. Soporta carga inalámbrica Qi y PNA y tiene la posibilidad de aumentar la memoria con una tarjeta microSD de hasta 256 GB (siempre que no te baste con los 64 GB de memoria interna). No falta un puerto USB Type-C, que es mejor a largo plazo, pero un poco rollo si tu casa (como la mía) se ha convertido en un retiro para cables micro-USB.

Incluso hay espacio para un jack de 3,5 mm en el que enchufar los auriculares. Es curioso que estemos hablando de un puerto que tiene 60 años en un móvil de gama alta de 2017 pero el agujerito para los auriculares se ha convertido en noticia después de que Apple, HTC y Lenovo decidieran cargárselo.

Hay dos cosas que se pueden criticar del diseño. La primera es que todo un botón está dedicado a Bixby (el asistente de IA de Samsung) que al menos de momento no hace muchas cosas que digamos. Hoy por hoy es simplemente un botón de inicio secundario. Samsung le ha dado mucho énfasis así que es de esperar que en el futuro sirva para más cosas.

Otro punto criticable es el lector de huella digital que se encuentra al lado de la lente de la cámara en la parte trasera del dispositivo. Me fui acostumbrando a ello pero me gusta mucho más que esté debajo de la pantalla como en el Samsung Galaxy S7 o el Apple iPhone 7 o a un lado como ocurre en los últimos modelos de Sony. A menudo ves que estás manoseando la lente en vez del escáner, así que más te vale que la limpies un poco antes de hacer una foto.

Samsung Galaxy S8: Pantalla

Enseguida notarás que la pantalla parece diferente a la de otros móviles: es larga y estrecha. La mayoría de los dispositivos utiliza una proporción 16:9, el S8 aumenta hasta 18,5:9 con una resolución de 1.440 x 2.960. Es un ratio un poco más alto que el del LG G6, que emplea un inusual 18:9. Así, según Samsung, se consigue más pantalla sin que por ello sea difícil de manejar para los que tienen las manos pequeñas.

Samsung Galaxy S8

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Un diseño tan alto tiene sus complicaciones, pues las apps pueden tapar el botón de la pantalla. La ventaja de este formato es a la hora de hacer fotos y vídeo, aunque tampoco está exento de dificultades. 16:9 es el estándar universal de vídeo por lo que no se va a adaptar perfectamente al nuevo formado usado por Samsung.

Seguro que no te sorprenderá saber que la pantalla AMOLED cumple los altos estándares de calidad a los que Samsung nos tiene acostumbrados. El brillo máximo es de 415,16 cd/m2 en modo manual y 569 cd/m2 en automático. Además cubre el 99,9 % de la gama sRGB. Aquí debajo tienes una tabla en la que lo comparamos con sus rivales.

  Píxel por pulgada Brillo máximo Gama sRGB Contraste
Samsung Galaxy S8 570 415,16 cd/m2 (manual) – 569 cd/m2 (auto) 99,9 % Perfecto
Samsung Galaxy S7 577 353,74 cd/m2 – (470 cd/m2 auto) 100 % Perfecto
iPhone 7 326 540 cd/m2 95,8 % 1425:1
LG G6 564 492,2 cd/m2 93,2 % 1678:1
Huawei P10 Plus 540 587,4 cd/m2 98,5 % Perfecto
OnePlus 3T 401 421 cd/m2 93,2 % Perfecto

Vamos, que esta pantalla es casi perfecta. Es mucho más brillante que la del modelo del año pasado y se acerca a los valores de las pantallas IPS del iPhone 7 y del nuevo LG G6.

Samsung Galaxy S8: Prestaciones

El S7 sigue estando cerca de la cumbre en lo que a prestaciones se refiere por lo que no sorprendería si el S8 no supone un gran paso adelante en este sentido. Pues bien, Samsung ha cogido el toro por los cuernos al emplear nuevos componentes que mejoran un producto ya de por sí eficaz.

El Samsung Galaxy S8 se muestra muy rápido. El procesador empleado es un Exynos 8895 de ocho núcleos a 2,3 GHz (Qualcomm Snapdragon 835 para el mercado estadounidense), con 4 GB de RAM y 64 GB de memoria que se pueden ampliar por medio de una tarjeta microSD. Es uno de los primeros móviles del mundo en el que se ha empleado un proceso de fabricación a 10 nm para producir un chip que promete mejorar la eficiencia y la autonomía de la batería.

Te puedo asegurar que el Samsung Galaxy S8 es muy rápido. En cada prueba ha quedado el primero de la clase lo que era de esperar en un móvil que cuesta 800 “boniatos”. En la prueba Geekbench 4 pasó por encima del iPhone y el LG G6 y sólo el Huawei P10 se le pudo acercar algo.

Gráfico Samsung Galaxy S8

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En lo que respecta a las prestaciones gráficas ocurre algo parecido. El S8 se come con patatas los “games” para móviles.

Gráfico Samsung Galaxy S8

Ten claro que estas pruebas gráficas son muy exigentes y los dispositivos más económicos sólo alcanzan puntuaciones de un dígito cuando hablamos de fotogramas por segundo. La mayoría de los móviles de 2017 deberían ser capaces de soportar los juegos que hay en el mercado pero es que el S8 parece incluso preparado para los que vengan en el futuro.

Samsung Galaxy S8

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