Los selfies haciendo la señal de la paz le podrían dar tu huella dactilar a los hackers

Miembros del Instituto Nacional de Informática de Japón (NII en sus siglas en inglés) han advertido que las fotos en las que se vean las huellas dactilares suponen un riesgo para la seguridad, pues en la actualidad los hackers son capaces de recrear una huella completa a partir de una foto donde hagamos el gesto de la paz.

Según Isao Echizen, profesor del NII, la calidad de las cámaras ha llegado a tal punto que fotos tomadas a tres metros de distancia podrían utilizarse para obtener información biométrica sobre un individuo. “Basta con hacer la señal de la paz delante de la cámara para que la huella dactilar esté disponible. Los datos de la huella dactilar se pueden recrear si en la foto hay mucha luz y las yemas están enfocadas”, aseguró Echizen al periódico japonés Sankei Shimbun.

Echizen y otros investigadores del NII fueron capaces de recrear huellas digitales a partir de fotos tomadas por cámaras digitales. Además aseguran que para hacer esto no es necesario contar con una tecnología muy avanzada.

No es la primera vez que en años recientes se demuestra el robo de datos biométricos a partir de una foto. En 2014 el hacker Jan “Starbug” Krissler fue capaz de usar una foto de alta definición para copiar las huellas dactilares de Ursula von der Leyen, la ministra alemana de defensa. “Después de esto los políticos usarán guantes para hablar en público”, bromeó el hacker.

Pero si no eres un político de alto rango, ¿deberías preocuparte porque un hacker te copie tu huella dactilar? Pues sí. La biometría es un área de seguridad que no para de crecer, pues se ve más segura que las claves escritas y ya se emplea en todas partes, desde en los móviles a los coches. La proliferación de fotos en las redes sociales hace que sea relativamente fácil para una persona conseguir datos biométricos para venderlos en canales oscuros. Además, a diferencia de las claves escritas, tus huellas digitales te acompañarán toda la vida.

Echizen y su equipo están desarrollando una capa transparente de óxido de titanio que se puede poner encima de las yemas de los dedos para impedir que se roben las huellas digitales pero que seguirán permitiendo desbloquear los dispositivos. No parece la solución más práctica y tiene un toque de pesadilla orwelliana.

Quizá lo mejor es que los escáneres biométricos sean más sofisticados. El PalmSecure de Fujitsu, por ejemplo, escanea el patrón de tus venas bajo la piel. ¡A ver si pillas eso en un selfie!

 

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