Los datos de Fitbit han sido claves para resolver un asesinato

En noviembre de 2015 Connie Dabate fue asesinada en su casa. Richard Dabate, su marido, le dijo a la policía que un hombre que parecía y hablaba como Vin Diesel lo había atacado y reducido, y luego había disparado a su mujer. Sin embargo, la pulsera de actividad Fitbit que tenía Connie Dabate en su muñeca contaba una historia diferente.

La policía de Connecticut (EE.UU) recaudó una gran cantidad de información digital de todo tipo, mensajes de texto, etc. Los investigadores rastrearon la huella digital de la víctima para ver las páginas por las que había navegado en los últimos días. Ello supuso la piedra angular que ayudó a ir resolviendo el caso. Sin embargo, fue la información obtenida gracias a la pulsera de actividad la que fue clave para reconstruir los distintos eventos con una cronografía que sería determinante.

Datos de Fitbit

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Datos de Fitbit

 

Richard Dabate fue arrestado y acusado de haber asesinado a su esposa. El marido había declarado a la policía que había llegado a casa por la mañana después de haber recibido un mensaje en el móvil en el que se le avisaba de que había saltado la alarma instalada en su domicilio. En su relato aseguraba haber enviado un correo electrónico a su jefe desde la carretera diciendo que llegaría tarde a la oficina. Entró en su casa sobre las 09:00 y encontró a un intruso “revolviendo” en su armario. El extraño lo atacó y luego disparó a su esposa.

En cambio, de acuerdo a la información recogida por la pulsera Fitbit que llevaba Connie Dabate, la víctima todavía estaba caminando a las 10:05. Una hora después de que, según la versión de su marido, hubiese sido asesinada por un extraño.

Se reunió una enorme cantidad de huellas digitales y además se comprobó que la alarma efectivamente había saltado pero a las 10:11. Más tarde se pudo determinar que la alarma había sido activada por el mando del propio Richard Dabate.

Fitbit Alta HR

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Fitbit Alta HR

Por los correos del marido y la información sobre las páginas web que había visitado también se descubrió que había mandado un email a su jefe pero a las 09:04 y desde su ordenador portátil y no desde su teléfono. Luego el sospechoso comprobó por internet a las 09:18 el calendario del gimnasio del Indian Valley YMCA, donde Connie Dabate estaba asistiendo a una clase (por ello tenía la pulsera Fitbit en la muñeca).

 

Las imágenes captadas por cámaras de seguridad y los datos sacados de la pulsera Fitbit demostraron que Connie había salido del gimnasio a las 09:18 para dirigirse a casa. La víctima incluso subió dos vídeos y un mensaje en Facebook entre las 09:40 y las 09:46. Los datos mostraban que había estado moviéndose hasta las 10:05.

“Usar los datos de Fitbit es algo poco común pero este dispositivo rastrea los movimientos de quien lleva la pulsera, lo que en definitiva es una gran herramienta para los investigadores. Además se adquiere de manera mucho más rápida que otro tipos de pruebas como, por ejemplo, los test de ADN”, dijo Craig Stedman, el fiscal del distrito.

Tras investigar a fondo la historia digital del matrimonio la policía descubrió muchas cosas. Había de por medio una amante embarazada, infertilidad, discusiones sobre divorcio, intentos de cobrar una póliza de vida y dinero robado que luego había sido empleado en habitaciones de hotel y clubes de estriptís. Vamos, un guión con el que los hermanos Coen habrían hecho maravillas. Richard Dabate en estos momentos está a la espera de ser juzgado.

 

No es la primera vez en la que un dispositivo conectado ha sido fundamental para resolver un asesinato y seguro que tampoco será la última.

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