Los submarinos más espectaculares y destructivos que surcan los mares

Los submarinos rusos están operando en el océano Pacífico como hacía décadas que no operaban. Por primera vez desde la Guerra fría, la Flota del Pacífico de Rusia está recibiendo submarinos que son más silenciosos y tienen más armas y mayor alcance. Según un estudio titulado “El reequilibrio asiático de Rusia” realizado por el Instituto Lowy de Política Internacional de Australia, el giro de Rusia hacia Asia ha desencadenado una renovación a gran escala de su Flota del Pacífico, que durante la próxima década alcanzará su mayor cifra de activos navales.

Submarino Akula

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Los submarinos más espectaculares y destructivos que surcan los mares.

“Se han asignado a esta flota nuevos submarinos de misiles balísticos y cazadores asesinos, lo cual dará un gran impulso a las aspiraciones de proyección del potencial de Moscú en la región”, señala el estudio.

Según el analista militar ruso Dmitri Gorenburg, “la Flota del Pacífico podría convertirse en la mayor flota de Rusia durante la siguiente década debido a la creciente importancia geopolítica de la región y a la concentración de poderes navales en esta zona”. Debido a los acontecimientos, y con motivo de este resurgimiento de la armada soviética, nos surgió la idea de reunir a los cinco submarinos más grandes de la historia.

Submarino Clase Akula. Unión Soviética-Rusia. 48.000 toneladas

Durante la Guerra Fría, el Proyecto 941 Akula (en ruso: проект 941 Акулa), designación OTAN Typhoon, era conocido por sus potentes armas. Con un desplazamiento de 48.000 toneladas, era casi tan grande como un portaaviones y eclipsaba al mayor submarino de la Armada de Estados Unidos por un margen de 20.000 toneladas. Este monstruo soviético podía lanzar 200 ojivas nucleares contra ciudades e instalaciones militares del enemigo en un solo bombardeo. Los miembros de la tripulación vivían en muy buenas condiciones y podían pasar hasta 120 días seguidos bajo el agua. Con la caída de la Unión Soviética, los submarinos Typhoon pasaron a ser propiedad de la flota rusa, que los fue retirando poco a poco de servicio.

Actualmente, su predecesor, el submarino nuclear Belgorod, realizará investigaciones de la plataforma continental ártica perteneciente a Rusia, ayudará en la instalación de cables de comunicación y se dedicará a la búsqueda bajo el agua de yacimientos minerales útiles. El catedrático de la Academia de Ciencias Militares de Rusia Vadim Koziulin considera que el sumergible Belgorod será no solo el submarino atómico más grande del mundo, sino un ejemplar único dentro de la flota rusa. Belgorod transportará módulos atómicos submarinos que podrán ser instalados en el fondo del mar para cargar sumergibles de inmersión profunda no tripulados, explicó Koziulin.

Submarino Clase Boréi. Rusia. 24.000 toneladas

Ahora la prioridad se centra en expandir la flota, especialmente con submarinos de la clase Boréi. Aunque tiene la mitad del tamaño del Typhoon, el Boréi supone un gran avance respecto a la escuela soviética de construcción de submarinos. La clase Boréi representa la nueva generación de submarinos rusos extremadamente silenciosos. Es más barato y necesita muchos menos miembros de la tripulación. Al mismo tiempo, no pierde en potencia de ataque y es capaz de lanzar entre 16 y 20 misiles nucleares con hasta ocho ojivas reorientadas de forma independiente.

“Rusia espera remplazar sus submarinos de la guerra fría con un total de 12 submarinos de misiles balísticos Boréi”, indica Gorenburg.

Submarino Clase Ohio. EEUU. 18.750 toneladas

En el tercer puesto, tras los sumergibles los rusos, encontramos al submarino Ohio, producido en EEUU y usado por la Armada norteamericana. Este submarino fue desarrollado en la época de la Guerra Fría. El primero de estos submarinos fue incorporado a la Armada de EEUU en 1981 y, desde entonces, 18 unidades más se han sumado a la flota de ese país, el último en 1997. Aunque más pequeño que sus análogos rusos, el Ohio es capaz de cargar más misiles. Además, los Ohio han sido desarrollados para incrementar el tiempo que puede permanecer la embarcación en mar abierto.

Submarino Clase Murena. Unión Soviética-Rusia. 18.200 toneladas

Otra de las creaciones militares producto de la Guerra Fría son los submarinos Murena, diseñados para atacar objetivos industriales y militares norteamericanos, y también para ser usados en caso de guerra atómica. El primer Murena empezó a ser empleado en 1974, y aún hoy en día se construyen submarinos basados en los Murena originales.

Submarino Clase Vanguard. El Reino Unido. 15.900 toneladas

La Marina Real Británica posee cuatro submarinos atómicos Vanguard, que se encuentran actualmente en la base de operaciones Clyde, en Escocia, y que pueden ‘salvarle el pellejo’ a la reina en caso de una guerra atómica. Desde 1998, estos submarinos están equipados con misiles balísticos estratégicos, uno de los cuales tiene 128 ojivas nucleares que deben estar listas para ser lanzadas en cualquier momento.

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