¿Problemas con la Wifi? Te contamos cómo mejorar su cobertura

Tener WiFi en casa es genial: puedes usar el móvil para ver webs y redes sociales sin preocuparte de si los vídeos dejarán seca tu cuenta de datos. Y puedes usar tu portátil donde quieras sin necesitar cables ni ningún otro engorro. Incluso puedes usar un televisor inteligente y ver programas o escuchar música sin preocuparse de dónde está conectada. Todo eso es, como decimos, genial, pero… siempre hay un “pero”. Resulta que en el sótano se está fresco en verano, pero allí la señal es débil y sufres cortes: los vídeos ya no se ven bien. O no sabes por qué motivo en cuanto entras en la cocina también bajan rápidamente las rayitas de señal WiFi y no puedes seguir navegando. Incluso en la cama, donde tan a gusto terminas el día mientras ves alguna serie con un ojo y repasas correos con otro, algún misterioso duende no te deja tranquilo y pierdes la comunicación. ¿Tienes problemas con la Wifi?

Cuanto más cómoda es una tecnología, más la echamos de menos si falla. Y la WiFi, no nos engañemos, falla. Da igual que vivas en un pequeño apartamento (rodeado de otros tantos con múltiples redes interactuando entre ellas) o en un chalé de varios pisos (con mucha distancia entre el router y algunas zonas). Veamos qué puede provocar esas pérdidas de señal, y cómo solucionarlo.

Problemas con la Wifi: Primero, eliminemos extraños e interferencias

 

Problemas con la Wifi

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Coloca bien las antenas del router

No nos estamos refiriendo solo a algún vecino espabilado que nos esté robando ancho de banda al conectarse a nuestra red. Eso, por obvio, tampoco lo vamos a dejar de lado: ¿qué contraseña usas en tu WiFi? Si no usas ninguna, alma cándida, ya estás cambiando de idea. Incluso si lo haces por altruismo, por compartir, hazlo con un segundo router que puedas desactivar cuando quieras. Y usa una contraseña robusta: las WEP (muchos router venían con una de esas) se hackean en minutos siguiendo instrucciones disponibles en internet. Usa WAP2 y combina letras y números no evidentes.

¿Las contraseñas seguras eliminan interferencias? No. Siguiente problema: que estés usando un canal WiFi muy poblado. (Casi) Nadie toma esta medida antes de instalar un router. Un programa como WiFi Analyzer (gratuito) te permite ver qué redes tienes cerca y en qué canales están. En lugar de dejar el router en canal “automático”, elige uno poco poblado o alejado de los más poblados. Si hay libertad (pocos canales vecinos) los canales 1, 6 y 11 son interesantes porque son los que no interfieren entre ellos. Si tus vecinos usan dos de ellos, pon el otro.

Ya tenemos una red (bastante) segura y sin interferencias externas: ¿qué más? Pues hay más aparatos que trabajan en la frecuencia del WiFi, sea 2,4GHz o 5GHz. Los teléfonos inalámbricos suelen ser una fuente de problemas: si tu Wifi da guerra y tienes de esos, prueba a desactivarlos, a ver si mejora. Y los microondas generan tremendas interferencias en esta banda, no es raro quedarse sin red cuando está el horno calentando algo (menos mal que tarda poco). Hay más cosas, como aquellos “videosenders” que se usaban antaño, que generan mucho ruido en la banda WiFi y perjudican la cobertura.

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Problemas con la Wifi: Segundo, elige bien dónde poner el router

Problemas con la Wifi: dónde colocar el router

La señal inalámbrica del router se difunde en forma de cono, con el router en su extremo superior. Por eso, el lugar perfecto para colocarlo es el punto más alto, y más centrado, de la casa. Seguimos viendo muchos router en sótanos o plantas bajas de chalés, o apartados en un extremo de la planta del piso… muy mal. Por ejemplo, en la imagen superior, el router debería estar colocado en la habitación que hay en el piso de arriba y lo más cerca posible del centro de la sala.

Por desgracia la instalación de fibra óptica complica los cambios de ubicación, según cómo se haya hecho. Y también por desgracia no siempre se tiene en cuenta esto cuando llegó el día de tener al técnico instalando en casa: es más fácil para todos dejarlo cerca de la entrada. Aún en ese caso, la conexión del router de fibra hacia el principal (WiFi y resto de Ethernet) sí es por cable RJ45. Si no tenemos cableada la casa, se puede pasar un cable y ubicar el WiFi donde más nos convenga, manteniendo el de fibra en la entrada.

Además de esto, aprovecha para actualizar el firmware del router… ¿cuándo fue la última vez? Además de mejorar la seguridad y corregir “bugs”, puedes mejorar la cobertura en algunos modelos. Y, como en cualquier dispositivo que por dentro no deja de ser un ordenador dedicado, es bueno hacer “reset” de vez en cuando. O sea lo apagas, cuentas a diez despacio, y lo enciendes. Incluso algunos pueden programarse para hacer esto cada noche o una vez a la semana.

Si tu router es de los que tiene antenas externas, otra cosa que convendrá comprobar es en qué posición consigues una cobertura mejor en el resto de la casa. Lo normal es que sea con ambas antenas en posición perpendicular entre ellas (es decir una vertical y otra horizontal, por ejemplo). Cada antena genera una cobertura en forma de cono, como hemos dicho, y con esa posición maximizas el alcance.

Un último tema a tener presente es la frecuencia usada: las versiones más avanzadas de WiFi permiten usar los 5GHZ (la tradicional es 2,4GHz). ¿Debes activarla? Sí… pero no todo son ventajas al cambiar: la mayor frecuencia la hace más direccional y menos eficaz traspasando materiales. En una casa grande, la cobertura será peor. Por otra parte es posible que tengas aparatos no compatibles con los 5GHz, o los cambias o estarán fuera. Incluso, algunos router detectan si hay aparatos que no pueden saltar de 2,4 a 5, y pueden no activar la frecuencia alta por este motivo.

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Problemas con la Wifi: Tercero, extensores o repetidores de cobertura

Extensor de cobertura WIFI

Si llegados a este punto todavía tienes zonas de “sombra” de la cobertura, o una red WiFi poco fiable, habrá que ir más allá. Se trata de reforzar la cobertura, añadiendo repetidores. La solución más sencilla es comprar estos aparatos, que por eso existen: los enchufas y amplían tu cobertura Wifi de forma transparente.

Si tienes por casa algún router que no usas y no te da miedo meterte en su configuración (además de saber), es posible convertirlo en un “extensor de Wifi” (duplicarás la que tienes, realmente).

En algunos casos, la solución más cómoda si nuestra casa no tiene cables de red ya empotrados (sólo las más nuevas), es usar los PLC: usan los enchufes para enviar las señales de red. Necesitas uno al lado del router, y uno por cada habitación donde necesites red con cable. Así aseguras la comunicación, por ejemplo con televisores inteligentes o reproductores de música o vídeo. Y allí donde además de eso necesites WiFi, existen PLC que además de esa función emiten WiFi, como un extensor de cobertura. Esta es la mejor solución, combinando cable y WiFi, para que de verdad podamos disfrutar de nuestra conexión a Internet con cualquier dispositivo.

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