Así ha evolucionado la serie Samsung Galaxy S

Cuando saltó el escándalo del Samsung Galaxy Note 7 se dijo que la marca coreana necesitaba traer “algo” al mercado que hiciera olvidar ese fiasco cuanto antes. Fue un desastre la bien conocida incidencia con sus baterías que echaban a arder espontáneamente y obligaron a la compañía a retirar el modelo del mercado, y a sus usuarios a devolver sus dispositivos.

Se aventuró entonces que  Samsung podría adelantar la llegada del S8 para dar carpetazo al Note 7, pero no fue así. Muy al contrario, Samsung se centró en pedir perdón por los problemas, investigar qué había ocurrido para presentar unas conclusiones válidas del incidente de las baterías explosivas, y las cifras parecen darles la razón pues las ventas del S7 se han mantenido y cerraron 2016 con beneficios a pesar de todo.

Evolución de la serie Samsung Galaxy S

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Samsung Galaxy S Evolución

La política de Samsung será pues otra muy diferente: lejos de anticipar la llegada de su nuevo terminal estrella, lo han retrasado y no va a estar en el WMC de Barcelona, sino que se presentará después, para ponerse a la venta hacia abril, todo con el objetivo de probarlo a fondo y asegurarse de que esté libre de problemas. Pocos móviles, pensamos, van a llegar al mercado tan probados.
¿Y cómo hemos llegado hasta el Samsung Galaxy S8? Pues pasando por  varios modelos que han ido marcando tendencias con el paso de la tecnología. Repasemos su evolución.

La evolución del Samsung Galaxy S: el primer Galaxy S

En 2009 se presentó el Samsung i7500 que fue el primero en recibir el nombre de “Galaxy” (a secas). Fue en 2010 cuando llegó el primer Samsung Galaxy S, con su pantalla táctil Super AMOLED de 4 pulgadas, 480×800 píxeles de resolución, procesador de un único núcleo a 1GHz, 512MB de RAM y una cámara trasera de 5 MP sin flash, acompañada de una frontal VGA. La batería era de 1.500 mAh y el sistema operativo original, Android 2.1. La memoria era de 8 o 16 GB, ampliable con tarjeta microSD.

Samsung Galaxy: S LTE

 

Si te fijas, ese primer Galaxy tenía todo lo que disfrutamos ahora en móviles de última generación, pero era todo más discreto o menos potente. Y sin embargo en su momento era líder y ofrecía prestaciones sorprendentes: marcó el rumbo que siguieron posteriores Samsung.

Incluso su peso, 118 gramos, o su grosor apenas inferior a 1 cm, o su botón Home que estaba entre los dos botones táctiles presentes en su frontal. Este teléfono no se comercializó en algunos mercados, como Estados Unidos donde hubo varias versiones ligeramente diferentes que se adaptaron a cada operadora. Esto se mantuvo en la segunda generación…

La evolución del Samsung Galaxy S: el Galaxy SII

El segundo de la familia como decíamos también era diferente en su versión internacional de las americanas. Salió a la venta en mayo de 2011 con Android 2.3 Gingerbread y era una ligera evolución del primero, sobre todo gracias a un procesador de doble núcleo Exynos a 1’2 Ghz, y ya 1GB de RAM.

Samsung Galaxy: S II

 

Pero no cambiaba mucho más: pantalla algo mayor de 4’27 pulgadas con idéntica resolución (480×800 píxeles), cámara de 8 MP ahora sí con flash, capaz ya de grabar vídeos FullHD (1080p), y la cámara frontal ganaba calidad llegando a 2 MP.

La batería crecía ligeramente hasta 1.650 mAh, las dimensiones eral algo más finas (8’5 mm espesor) pesando un par de gramos menos: 116.

La evolución del Samsung Galaxy S: Galaxy S3

Un año más tarde, en mayo de 2012, aparecía el Samsung Galaxy S3, ya con Android 4.0 (Ice Cream Sandwich). La pantalla daba un salto de tamaño a 4’8 pulgadas, y en resolución a HD, de hecho se llamaba HD Super AMOLED (eran 1.280 x 720 píxeles). La cámara trasera se mantuvo en 8 MP y la frontal en 1’9 MP.

La RAM era de 1 GB y el procesador un cuatro núcleos Exynos de 1’4 Ghz de velocidad máxima. La memoria incluida era de 16 o 64 GB, ampliable con microSD. La batería alcanzó 2.100 mAh y el peso escaló hasta los 133 gramos. Medía 136 x 71 x 8’6 mm.

La evolución del Samsung Galaxy S: Galaxy S4

En abril de 2013 salía a la venta el siguiente, Samsung Galaxy S4, abandonando ya la numeración romana y estrenando la arábica. Traía Android 4.2.2 (Jelly Bean).

Samsung Galaxy S: S4

La pantalla creció ya hasta las 5 pulgadas y la resolución hasta Full HD, es decir 1.980 x 1.080 píxeles. La cámara trasera también aumentó capacidad con 13 MP, delante se mantuvo en 2 MP.

En cuanto al procesador, prosiguió la escalada llegando ya un Qualcomm Snapdragon 600, en este caso de cuatro núcleos a 1’9 Ghz. Medía 136 x 70 x 7’9, pesaba 130 gramos y su batería era de 2.600 mAh. Tenía ya conectividad 4G.

Sigue leyendo: La evolución del Samsung Galaxy S. Galaxy S5…